El cambio de medidores de la empresa Enel ha generado mútiples dudas a los clientes. La principal preocupación de las personas es si el denominado “medidor inteligente” se traducirá en más gasto de electricidad o quién deberá pagar los costos del nuevo aparato.

Rodrigo Castillo, director ejecutivo de Empresas Eléctricas, despejó todas las dudas en el matinal Mucho Gusto, y aclaró cómo funcionará el nuevo sistema que ya se ha instalado en cerca de 250 mil hogares en Santiago.

¿SUBIRÁN LAS CUENTAS?

Según explicó Castillo, el nuevo sistema implicaría un costo adicional para el cliente que no debería superar el 1% de su cuenta, esto es en promedio $200 ó $300 por cada facturación.

Antiguamente los medidores eran pagados por el cliente directamente, pero ahora son financiados como parte del sistema general de la empresa. Es decir, los nuevos “medidores inteligentes” se consideran como costos de inversión de la compañía y están incluidos en el cálculo tarifario que realiza el Estado cada seis meses.

“En septiembre del año pasado se recalcularon los costos de las empresas para incorporar esta nueva tecnología. Se restaron los costos,  los ahorros de la empresa, y la diferencia que quedó como mayor tarifa promedio en Santiago del orden del 1%. Eso ya está vigente del año pasado”, explica.

En palabras simples: Si antes pagaba $20.000, ahora, por el mismo consumo con “medidor inteligente” no debería pagar más de $20.200.