La economía chilena se expandió a un ritmo anual de 3,6% en el cuatro trimestre 2018, despidiendo así el ejercicio con un crecimiento de 4%, cifra que está en línea con las expectativas del mercado y que cumple la meta que se había fijado el gobierno de Sebastián Piñera.

En el desempeño de la economía tuvo mucho que ver la inversión, la cual despegó luego de cuatro años con una expansión anual de 4,7%.

De acuerdo al Banco Central, desde la perspectiva del origen, todas las actividades exhibieron cifras positivas, siendo la minería del cobre, los servicios personales y el comercio las actividades que más incidieron en el crecimiento del PIB. Asimismo, cabe destacar la recuperación de la minería, servicios empresariales y construcción, los cuales revirtieron la tendencia a la baja del año anterior.

Por su parte, cifras ajustadas estacionalmente dieron cuenta de un crecimiento en todos los trimestres del año, destacando el primero y el cuarto. En el resultado del año predominó el desempeño de los servicios. En el cuarto trimestre destacó el dinamismo de minería y construcción.

Desde la perspectiva del gasto, el PIB se vio impulsado por la demanda interna, cuyo efecto fue parcialmente compensado por una caída de las exportaciones netas.

“En efecto, la demanda interna creció 4,7% en el 2018; el consumo de personas y, en menor medida, la formación bruta de capital fijo (FBCF) explicaron este resultado. Por su parte, la acumulación de existencias alcanzó un 1,3% del PIB a precios del año anterior”, dijo el emisor.

Revisión

El Banco Central anunció también que revisó el PIB de 2016, 2017 y 2018.  En los dos primeros años se observaron revisiones al crecimiento del PIB, pasando de 1,3% a 1,7% en el 2016 y de 1,5% a 1,3% en el 2017. Para el 2018, la cifra de crecimiento se revisó una décima al alza con respecto al cierre preliminar del Imacec.

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