La preocupación se apodera del fútbol chileno hoy en día. La selección que conociéramos en los últimos años con la mentalidad ganadora, de apoco parece irse desvaneciendo.

Al mando de Reinaldo Rueda, luego de la eliminación sufrida rumbo al mundial de Rusia, todo significaba un cambio. Pasar del trago amargo de la derrota a retomar las victorias.

Lamentablemente lo que más se extraña es el modo, la forma de jugar que tenia esta selección, que fuera donde fuera no se achicaba ante ningún rival. Hoy parece un equipo sin ninguna gracia, sin sorpresa y con poca claridad dentro de la cancha.

El año que ha trabajado el entrenador colombiano ha sido de constantes cambios, incorporaciones de jugadores en posiciones no habituales, el no llamado de piezas clave para el andamiaje de toda selección. En fin, una confusión que reina seguramente en el entrenador y más allá de eso, también en los hinchas y en la prensa.

Ya no se sabe a que juega el equipo, y cuando se tiene definida una formación, al duelo siguiente Rueda cambia el esquema y los jugadores.

EE.UU. 1-1 Chile

Eso pasó ayer frente a Estados Unidos, una línea de 3 hombres en el fondo inédita, que no soportó el primer arranque de los locales en ataque, pues a los 4 minutos ya timbraban la primera cifra del encuentro gracias a Christian Pulisic.

El equipo nacional equivocó los caminos, aunque viniera el gol de Oscar Opazo a los 9` de la primera parte, no pasó nada más interesante en el resto de encuentro.

El equipo de Gregg Berhalter, sin ser una gran selección, se las arreglo para mostrar velocidad en ataque y complicar a la defensa chilena. Ellos sin gozar de gran técnica, salvo su hombre estrella del Borussia Dortmund Pulisic, pudieron contra este Chile que para variar, no mostró la explosión en los metros finales.

La segunda parte tuvo con el control del balón a La Roja, pero ese manejo no llevó peligro al arco rival. Carentes de profundidad y lateralizando el juego, todo el desarrollo del encuentro se volvió aburrido para el espectador.

La falta de movilidad en el centro del campo por parte de Chile, no permitió generar peligro. Solo unas aproximaciones de Diego Valdés, adornaron un partido para el bostezo.

Un Chile sin ideas que se queda a dos meses de empezar Copa América, con serias dudas por el rendimiento del equipo.

Reinaldo Rueda, no convence con su fútbol y sus decisiones lentamente parecen pesarle,  en el momento menos oportuno, en la previa de los grandes desafíos de esta selección, que muestra un fútbol sin sabor, sin identidad, en gran parte por la responsabilidad de su técnico.

¿Debe continuar Reinaldo Rueda como el entrenador de Chile? Solo el tiempo dirá que es lo mejor, por ahora, las razones para su salida aumentan y no se ve un futuro esplendor, en marzo de 2019.

Por: F.A.O