Estás haciendo dieta, siguiendo el plan a la perfección, pero no aprecias los resultados. ¿Por qué? Pues quizá sea por algo mucho más sencillo que el contar las calorías, empezar el ayuno intermitente temprano o seguir a rajatabla la keto. Párate a pensar, ¿de verdad te estás hidratando lo suficiente? Quizá ahí resida todo el problema y no lo sepas.

Hacer dieta no es sencillo, y seamos claros, nadie dijo que lo fuera, pero ya que te has puesto con ello no te olvides de esos pequeños detalles. Thomas Chi, médico del departamento de urología de la Universidad de California en San Francisco, asegura que una hidratación adecuada es justo lo que sus pacientes no recuerdan cuando comienzan un plan para perder peso.

La falta de hidratación en la dieta es muy peligrosa, especialmente si tomamos alimentos con sal. Podrían aparecer cálculos renales

El doctor Chi indica en ‘Business Insider’ que las personas que siguen dietas extremas tienden a tener niveles muy altos de cloruro sódico y también se encuentran pobremente hidratados. “Es fácil”, insiste. “Lo único que tienes que hacer es tomarte un poco de tiempo para escuchar las señales sutiles de tu cerebro, así que si tienes sed, bebe agua. Es especialmente importante si estás siguiendo una dieta en la que has de comer más carnes o alimentos con altos contenidos en sal”. La falta de agua podría provocar cálculos renales. “Por norma general, la gente parece estar un poco deshidratada”.

¿Cuánto habría que beber? Lo cierto es que la leyenda de que se deben tomar ocho vasos de agua al día es falsa, al igual que tampoco necesitas bebidas deportivas, ni siquiera después de un entrenamiento. Como decíamos antes, solo tienes que escuchar a tu cuerpo. Bebe cuando tengas sed. El cuerpo está diseñado para saber con precisión cuándo necesita más agua. Nuestro cerebro tiene un “centro de sed”, en el hipotálamo lateral, que ayuda a regular esta necesidad. El cuerpo tarda diez minutos en hidratarse pero la sed se quita en apenas segundos.

Es fácil, si tienes sed, bebe agua. El cerebro tiene en el hipotálamo central un punto que avisa cuando te encuentras deshidratado

Un estudio realizado en 2016 en EEUU concluyó que quienes bebían más agua estaban más satisfechos y comían menos calorías diarias, dado que beber en la comida ayuda a reponer la saliva y ayuda en el proceso de la digestión. Los bebedores constantes también consumían cantidades más bajas de azúcar, grasa y sal que aquellos que se encontraban más deshidratados.

Si no eres muy amigo del agua siempre puedes darle un poco de gracia con limón. Los médicos recomiendan beber en ayunas para mejorar el funcionamiento del riñón. La orina también puede ayudarte a saber si te encuentras hidratado o no. Tampoco te obsesiones mucho: el truco es fácil, cuanto más transparente sea el color, menos agua necesitarás ingerir. Si tiene un color diferente al habitual, bebe agua y consulta a un doctor, podría por ser muchas causas, desde el consumo de medicamentos a una infección.

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