La Moneda alzó la voz para esperar su rechazo a la presentación de la histórica agrupación de punk Fiskales Ad-Hok en Lollapalooza, que causó polémica por las animaciones que proyectaron en el escenario.

Y es que hicieron uso de una serie de imágenes que recordaban a la caratula de su primer disco, pero esta vez representada por personajes de derecha como Augusto Pinochet, Lucía Hiriart, Andrés Chadwick y Sebastián Piñera, entre otros.

Frente a esto, el ministro secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, señaló a T13 que “se está discutiendo en el Congreso sobre incitación al odio y la violencia. Nosotros como Gobierno somos firmes partidarios y partidarios de la libertad de expresión. No somos partidarios de penalizar ese tipo de expresiones”.

“Nosotros creemos que las expresiones artísticas tienen que tener en consideración ese cambio cultural que estamos viviendo. Promover el odio, promover la violencia es algo que no es tolerable”, agregó.

Es por esto, que instó a “cuidar la democracia, rechazar ese tipo de expresiones entendiendo que eso forma parte de la libertad de expresión que es natural (…) pero todos los ciudadanos merecen respeto, sea el presidente de la República, por lo tanto un llamado a cuidar la democracia, un llamado al respeto”.

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