El mercado de los relojes inteligentes ha continuado este año ofreciendo nuevos modelos por parte de los fabricantes. Apple, una temporada más, ha vuelto a ser el mayor vendedor de este tipo de dispositivos que están virando hacia la salud portátil cada vez más. El gigante estadounidense ha vendido en el último trimestre más que Huawei, Samsung y Xiaomi juntos, según estimaciones de la consultora IDC. En concreto, ha vendido unas 41,4 millones de unidades, lo que representa un aumento del 38% respecto al mismo periodo del año anterior.

Apple Watch Series 6

Bajo su nueva política de diversificación de productos, Apple ha querido disgregar su estrategia comercial esta temporada con dos modelos distintos de su reloj inteligente. El más avanzado, sin embargo, ha sido uno de los más interesantes. El dispositivo ha añadido un nuevo sensor que permite medir la saturación del oxígeno en sangre, algo muy importante en esta pandemia.

También ha logrado subir el nivel de brillo de su pantalla, que ha continuado, sin embargo, sumida en la tradición: tiene un diseño cuadrado. Y ahí no hay excusas para que la compañía se baje del burro. El equipo ha estado a la altura y ha vuelto a ofrecer funciones interesantes pensadas para mejorar la salud portátil. De hecho, ha agregado un sistema de detección automática de lavado de manos, así como nuevos tipos de entrenamientos y la posibilidad de seleccionar y compartir esferas del reloj.

El dispositivo cuenta con las mismas prestaciones que sus antecesores, tales como acelerómetros, brújula y una serie de sensores. Entre otras cosas, ha mantenido el detector de caídas. Una característica muy interesante que permite mandar alertas a un contacto seleccionado o al servicio de emergencias en caso de sufrir un problema.

Huawei Watch GT2

Liviano y con una enorme autonomía (puede alcanzar hasta los diez días de uso), el modelo de la firma china también se ha hecho un hueco en el mercado de los «smartwatches» con una propuesta equilibrada. Lo más llamativo es su diseño de corte tradicional con biseles muy pronunciados. Es minimalista y elegante. Todo está bien tallado y pulido para lograr un resultado sensacional aunque sin renunciar a un enfoque deportivo y sobrio. Tiene una pantalla esférica de 1,39 pulgadas de gran calidad, aunque algo voluminosa, que se ofrece en versiones de 42 y 46 milímetros. El panel es de tipo OLED, aunque quizás le falta algo de intensidad lumínica. Funciona con el chip Kirin A1 de fabricación propia. Incorpora un sorprendente modo de ahorro energético.

Dispone de sistema GPS integrado y los principales sensores como un medidor del ritmo cardíaco bastante preciso, medición de luz ambiental y barómetro. Por supuesto, es sumergible a profundidades de cinco atmósferas. El ecosistema de registro de actividad está bien definido y ofrece las funciones más básicas pero útiles que se le puede demandar a un producto de estas características. Lo reúne prácticamente todo. Y lo trabaja de manera ágil y fluída. Cabe destacar que este equipo permite almacenar música para escucharla mientras el usuario entrena.

Fitbit Versa 3

Uno de los grandes «tapados» del año. Este reloj está especializado en medir nuestra actividad física y en el que se han incorporado importantes novedades. El GPS integrado nos permite, por ejemplo, trazar circuitos en un mapa con nuestro recorrido y medir la intensidad de nuestro ejercicio en cada momento. Con Amazon y Alexa incorporados, podemos darle directamente instrucciones de voz. Con él, podemos responder directamente llamadas o realizarlas. La batería dura seis días y es sumergible hasta cincuenta metros.

Destaca por su diseño cuadrado y su pantalla de tipo OLED que cuenta con la función «siempre encendida». Dispone de un buen arsenal de sensores, entre ellos, sensor de luz medioambiental y sensor de temperatura. Es muy completo en opciones, pudiendo hacer llamadas y responderlas incluso.

Amazfit GTS 2

Es el reloj inteligente más económico pero, a pesar de su apariencia (chasis de plástico) incluye la mayoría de prestaciones básicas que se le puede pedir a un «gadget» de este tipo. Tiene un diseño que recuerda al Apple Watch. La pantalla de tipo OLED es de 1,35 pulgadas y con resolución 348 x 442 píxeles (más que el de Apple) Es muy nítida y brillante. Su batería, de 246 mAh, puede aguantar una semana. Es un equipo funcional que destaca por su ligereza y delgadez: es tan discreto que apenas te acuerdas que está ahí.

En esta nueva versión se han añadido nuevos sensores, entre ellos, medidor de oxígeno. El software ha mejorado para ofrecer mejor rendimiento, aunque es más limitado que sistemas operativos como WatchOS (Apple) o WearOS (Android). Tiene micrófono con lo que se puede incluso hablar desde una llamada y una aplicación de salud que monitoriza hasta 12 deportes distintos, así como GPS bastante preciso.

Samsung Galaxy Watch 3

El nuevo dispositivo de la firma surcoreana ha destacado por un diseño de gran calidad, un ecosistema cuya fórmula se ha refinado y una serie de funciones preparadas para hacer seguimiento de tu actividad deportiva. Y algunas cosas más. Tiene un gran parentesco con los anteriores modelos lanzados por la marca. No ha renunciado a su filosofía de ofrecer una pantalla circular de 1,2 pulgadas de tipo OLED que presenta los contenidos sobre una gran calidad visual.

La idea es camuflarse en la muñeca y parecer más bien un reloj clásico. Los materiales escogidos (acero) como sus acabados de gran calidad inducen a pensar, a primera vista, que se trata de un producto artesanal. El dispositivo ha recuperado una de sus señas de identidad en el pasado, un bisel giratorio que se mueve para gestionar las distintas aplicaciones.

El brillo es más que suficiente para verlo bien incluso con sol directo, aunque se puede activarlo de manera automática para que se regule en función de las condiciones ambientales. Aunque todo esto es de cara al exterior, porque al poco que lo trastes te das cuenta que tiene algo especial. No es excesivamente grande, pero sí algo ostentoso y con un grosor algo voluminoso. Pesa 22 gramos más que el modelo anterior. Tiene dos versiones en función de su tamaño, de 41 y 45 milímetros. No resulta agradable a aquellos usuarios que busquen un producto algo más discreto.

Honor Magic Watch 2

Este modelo es prácticamente el hermano gemelo del Huawei Watch GT 2 pero más barato. Es decir, misma pantalla, mismo procesador, mismo software y, en cambio, el doble de memoria interna, 4 GB en lugar de 2 GB. Ofrece un panel Amoled de 1.39 pulgadas (en el modelo de 46 mm) con un brillo de hasta 800 nits, y eso se nota a simple vista. Por cierto, el bisel que hay alrededor de la pantalla no sobresale en absoluto, de forma que al pasar el dedo para activar alguna función encontramos una superficie lisa, continua y sin bordes o escalones. Algo que desde luego resulta muy agradable al tacto.

El muy ligero (solo pesa 41 gramos), está fabricado en acero y puede sumergirse hasta una profundidad de 50 metros (5 atmósferas de presión). Se vende en dos tamaños, con pantallas de 42 y 46 mm. La mayor parte de la configuración hay que realizarla desde la app asociada en el móvil (en este caso la «app» Salud, de Huawei), y aquí es donde se encuentra uno de los puntos más débiles del producto. Si el teléfono al que se conecta es Android, no hay ningún problema, y se puede monitorizar en la «app» toda clase de información sobre nuestra actividad deportiva, desde las pruebas de estrés a calidad del sueño, el ritmo cardíaco o la respiración y el peso.

Las posibilidades de control y seguimiento son muchas (el reloj incluye hasta 15 modos de entrenamiento) y cubren más que de sobra los más diversos aspectos de nuestra salud y de nuestra actividad deportiva. Pero si emparejamos el reloj con un iPhone (el reloj es compatible con el iOS de Apple) la cosa cambia, y mucho. Pero, en conjunto, es muy equilibrado.

Montblanc Summit 2+

Marcas de lujo han diseñado sus propuestas en algunos ejemplos apostando por plataformas como WearOS de Google. Es el caso de la firma alemana Montblanc, que ha lanzado recientemente su reloj inteligente Summit 2+. Un sensacional producto que destaca por sus cuidados acabados en acero inoxidable que le confieren un toque elegante. Su pantalla es de cristal zafiro curvo. Es de tipo Amoled de 1,3 pulgadas. Tiene materiales de gran calidad. Pero en su interior se ocultan una serie de funciones que van desde monitorizar la actividad física. Es resistente al agua.

Este «smartwatch» incluye una correa de calidad con un broche de alta gama. Es algo, quizás, voluminoso, pero presenta un diseño minimalista. Cuenta con una corona con la que gestionar las distintas aplicaciones. Es compatible con los sistemas operativos iOS y Android a través de una aplicación llamada WearOS desde donde se gestionan las distintas opciones. Se mueve con fluidez gracias al chip Snapdragon 3100.

Incluye, además, una serie de aplicaciones exclusivas como un gestor de estrés o un «Entrenador Personal» que planifica los entrenamientos. La duración de la batería sorprende porque aguanta casi dos días en un uso moderado. Y la carga es igualmente rápida: en una hora se ha recuperado. Dispone de sistema NFC para poder realizar pagos móviles.

Polar Grit X

Con GPS, brújula y altímetro, este dispositivo está muy enfocado al mundo del deporte, entre ellos, los amantes del running. De hecho, presenta un diseño resistente, duradero y ligero, y funciones de entrenamiento muy amplias. Entre otras cosas, ha implementado un sensor de ritmo cardiaco muy preciso y otras características para medir la potencia en carrera y análisis de sueño.

A su favor está su ligereza (90 gramos de peso) y la resistencia al agua y sudor por encima de sus rivales. Puede soportar caídas y altas temperaturas. De pantalla esférica, el «smartwatch» ofrece una resolución de 240 x 240 píxeles, que no está nada mal. Su batería, además, es otro punto fuerte al aguantar unas 40 horas más o menos.

Xiaomi Mi Band 5

A diferencia de los relojes inteligentes, una buena opción son las pulseras de monitorización que cada vez son más avanzadas. Entre ellas, este modelo. Se trata de un producto de diseño deportivo que incluye un panel táctil de tipo OLED que reproduce imágenes en color, más brillante y más grande que el modelo de anterior: tiene un panel de 1,1 pulgada. Sus argumentos son muchos pero se resumen en que presenta una gran relación calidad-precio. Aunque tiene un diseño «low cost», es muy resistente. Gracias a su sensor optimizado puede monitorizar el ritmo cardíaco durante once tipos diferentes de ejercicios, entre los que se incluyen, por ejemplo, remo, yoga, elíptica o saltar a la comba.

El dispositivo incluye funciones para consultar notificaciones (también llamadas, aunque solo colgarlas), medir la calidad del sueño, alarmas y, además, un sensor de ritmo cardiaco. Eso sí, no tiene GPS. Además, al contar con una certificación de resistencia al agua de 5 ATM, este dispositivo puede acompañar al usuario tanto dentro como fuera del agua. La batería es otra de sus grandes bazas, porque aguanta más de diez días sin pestañear.

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