Las negociaciones comerciales que mantienen desde hace meses China y EE.UU. se acercan a su fase definitiva, después de que ambos países hayan resuelto la mayor parte de las disputas que impedían alcanzar un acuerdo, que estaría cerrado en un 90%, según indicó Myron Brilliant, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Internacional de la Cámara de Comercio del país norteamericano, advirtiendo de que el 10% restante “es la parte más difícil”.

“Estamos llegando a la fase final del juego”, indicó Brilliant en declaraciones recogidas por Financial Times, añadiendo que “el 90% del acuerdo está hecho, pero el último 10% es la parte más difícil, la más complicada y requerirá concesiones por las dos partes”.

El viceprimer ministro chino, Liu He, tenía previsto reunirse a partir de este miércoles en Washington con el representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

En este sentido, aunque un acuerdo no parece lejano, el rotativo señala que las dos partes siguen alejadas en lo que respecta a los gravámenes impuestos por EE.UU. a los productos chinos, que Beijing quiere que sean retirados, así como en los mecanismos exigidos por Washington para garantizar que China respeta lo pactado.

“La mayor fuente de tensiones entre EE.UU. y China es qué pasará el día después de alcanzar un acuerdo”, apunta Financial Times en referencia a la reclamación china de que la primera economía mundial levante todos los aranceles, mientras Washington desea mantener algunos como presión para que el gigante asiático respete los acuerdos.

En caso de que esta serie de encuentros fuera exitosa, despejaría el camino para que Donald Trump y Xi Jinping formalicen un acuerdo en una cumbre que se celebraría este mes y que pondría fin a la incertidumbre que rodea a los mercados financieros y la economía global.

Sin embargo, a falta de grandes avances esta semana, China y EE.UU. podrían decidir extender las negociaciones, posiblemente hasta la cumbre del G20 de Japón, que se celebrará a fines de junio.

/psg