Con el pie derecho empezó el cacique su camino por la Copa Sudamericana, un torneo que no disputaban hace 6 años.

El rival de turno, Universidad Católica de Quito, llegaba a este partido con la fe de poder lograr la victoria, más aun en casa, teniendo en cuenta que este tipo de partidos pueden definir una llave anticipadamente.

Con lluvia incluida antes del inicio del encuentro; para Colo Colo suponía una dificultad el rápido estado de la cancha, que favorecía más a los rápidos ataques del conjunto anfitrión, quienes ya a los 40 segundos intentaron luego de un pase largo, definir la jugada por medio de Matías Rodríguez. No obtuvieron resultados.

Colo Colo fue preciso al anotar la apertura de la cuenta a los 17 minutos, tras un pase de Jorge Valdivia, que se filtró entre los centrales, Esteban Paredes no perdonó y anotó la única cifra del encuentro.

Más allá de eso, el resto del partido se vio con 2 intenciones; la posibilidad de atacar del cuadro local para buscar el empate, siempre por las bandas o el remate de distancia, sin conseguir el gol y por el lado de Colo Colo, esperar bien ordenados, con una presion que imprimieran en los metros finales, Valdivia y Paredes para generarse oportunidades.

La altitud es siempre un tema a considerar en esta clase de partidos, por lo mismo,Mario Salas quiso jugar de forma cautelosa, siempre precavidos en defensa, poniendo como premisa el resultado, lo más importante en un torneo internacional.

Ahora en Macul, el próximo 30 de abril, los albos tendrán la oportunidad de mostrar su fútbol más tranquilos, con la ventaja obtenida en el extranjero.

Por: F.A.O