Jair Bolsonaro ratificó el mismo día de su asunción lo que ya había anticipado de todas las formas posibles durante la campaña electoral: es un presidente distinto a todos los anteriores, decidido a romper protocolos y convenciones.

Ya tenía la banda presidencial puesta y se disponía a dar su primer discurso cuando su esposa Michelle de Paula Firmo Reinaldo pidió la palabra. Aunque, en vez de hablar, se pronunció en lenguaje de señas.

“De forma muy especial me gustaría dirigirme a la comunidad sorda, a las personas con deficiencias y a todos aquellos que se sienten olvidados: serán valorizados y sus derechos serán respetados“, dijo la primera dama. Un mensaje a favor de la diversidad, que pareció un intento de contrarrestar las críticas a su marido por los comentarios ofensivos contra distintas minorías que lo acompañaron durante toda su carrera política.

Bolsonaro cumplirá este jueves 100 días en el Palacio del Planalto. Un repaso por las principales medidas que tomó, los discursos más importantes, los encuentros, las peleas y los escándalos que protagonizó, permite empezar a conocer cómo gobierna el presidente de la mayor potencia de América Latina.

Jair Bolsonaro realiza su ademán característico simbolizando un arma al arribar a la ceremonia de asunción junto a su esposa Michelle (Foto: Reuters)

Jair Bolsonaro realiza su ademán característico simbolizando un arma al arribar a la ceremonia de asunción junto a su esposa Michelle (Foto: Reuters)

“Los niños de azul y las niñas de rosa”

Bolsonaro ganó las elecciones en gran medida gracias al apoyo de las comunidades evangélicas, que son cada vez más importantes en el país. Su lema, “Brasil por encima de todo y Dios por encima de todo”, es bastante ilustrativo de lo que piensa acerca de la relación entre fe y política.

Damares Alves, ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos, es una de las figuras que ubicó en su gobierno para impulsar una agenda afín a este sector. La pastora evangélica quedó en el centro de una polémica apenas dos días después de haber asumido, por la difusión de un video en el que anunciaba la llegada de una nueva era a Brasil, en la que “los niños visten de azul y las niñas visten de rosa”.

/gap