Alerta ha generado la explosiva aparición de infecciones por un hongo que se ha expandido rápidamente a nivel mundial en los últimos meses.

En 2015, Johanna Rhodes, especialista en enfermedades infecciosas del Imperial College London, recibió una llamada de emergencia de un hospital a las afueras de Londres.

¿La razón? Una infección que parecía resistente a los medicamentos se estaba extendiendo por el hospital sin que nadie supiera por qué.

“En aquel entonces la comunidad científica prácticamente no había oído hablar del Candida auris“, le cuenta la especialista a BBC Mundo.

“En el hospital había un par de pacientes infectados con este germen pero no había parecido algo muy serio, hasta que se dieron cuenta de que se había extendido por las paredes, por los muebles, por toda la superficie del hospital”, recuerda.

“Resultaba muy difícil de identificar porque nadie sabía realmente lo que estaban buscando. Me llamaron para que les ayudase a averiguar cómo y por qué se estaba expandiendo”, explica Rhodes.

 El Candida auris, una especie que afecta el torrente sanguíneo, el sistema respiratorio, la orina y heridas previas en pacientes hospitalizados que poseen su sistema inmune debilitado.

Según recopiló The New York Times, se han multiplicado en países como España, Venezuela, Reino Unido, India, Pakistán, Colombia, Israel, Sudáfrica y Estados Unidos.

Precisamente en este último se han detectado más de 550 casos confirmados y el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) sumó a este hongo a la lista de “amenazas urgentes” para la salud global.

De momento, Chile y el resto de Sudamérica aparecen libres de este patógeno, excepto por Venezuela y Colombia.

Sin embargo, la comunidad científica se ha mostrado preocupada porque la Candida auris es difícil de erradicar. En el 90% de los casos, la infección del hongo se ha mostrado resistente al menos a un fármaco, mientras que el 30% lo han hecho con uno o dos medicamentos.

/carolina braun