El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos, correspondiente a marzo trajo diversas sorpresas. La inflación a doce meses registró una expansión mayor a lo que anticipaban los analistas, mientras que el dato subyacente se enfrió inesperadamente.

En concreto, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que el IPC más amplio registró una variación de 0,4% y se ubicó en línea con las estimaciones. Además, el datos corresponde a la mayor expansión desde enero del año pasado.

A nivel anual, la inflación acumula avance de 1,9%, frente al 1,8% que anticipaban los expertos.

Así, la gran sorpresa la entregó el IPC subyacente, que se considera una medición más certera de inflación al excluir alimentos y productos.

En marzo, la inflación subyacente se expandió 0,1% frente al 0,2% que anticipaba la mediana de encuestados por Bloomberg. Y a nivel anual, acumula alza de 2,0% frente al 2,1% que se esperaba.

Este dato respalda el tono de cautela de la Reserva Federal respecto a futuras alzas en la tasa de interés, ya que aún no existen presiones inflacionarias.

Según detalló el Departamento de Trabajo, el alza que registró el IPC más amplio se explica por el aumento en los costos de alimentos, gasolinas y arriendos.

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