Llega una edad en la que todos los achaques comienzan a llegar: las arrugas, manchas, las canas, y las várices, entre otras. Pero, en estas últimas hay, además, otros factores que facilitan su aparición. Podrías estar muy cerca de padecerlas, por lo que te decimos los motivos por los que aparecen, cómo prevenirlas y tratarlas.

Y es que, las várices, además de darle una mala apariencia a nuestras piernas, en algunas ocasiones pueden ser dolorosas. Si no tienes várices, conoce qué hábitos y factores las ocasionan para que prevengas su aparición, a través de los expertos de Mayo Clínic. Y si ya las tienes, comienza a tratarlas.

¿QUÉ SON LAS VÁRICES?

Las venas varicosas son venas retorcidas y agrandadas, que regularmente salen en las piernas y son de color morado o azules.

De acuerdo a Mayo Clinic, las venas varicosas o várices pueden ser para muchas personas un problema meramente estético, pues no les causan otras molestias. Sin embargo, a muchos otros afectados representan un problema doloroso y molesto, que incluso, puede agravarse.

SÍNTOMAS

Para las personas que no les causan dolor, pueden aparecer simplemente las venas agrandadas, o en forma de telarañas en la superficie de la piel, de color azules o rojas. Pero hay personas a las que sí les causan dolor y molestias, que regularmente se identifican en estos síntomas:

• Una sensación de dolor o de pesadez en las piernas

• Ardor, pulsación, calambres musculares e hinchazón en las extremidades inferiores

• Empeoramiento del dolor después de estar sentado o de pie durante mucho tiempo

• Picazón alrededor de una o de más venas

• Decoloración de la piel alrededor de una vena varicosa o várices.

La debilidad o daño en las válvulas puede provocar venas varicosas. Si estas válvulas son débiles o están dañadas, la sangre puede retroceder y acumularse en la vena, lo que provoca que las venas se estiren o tuerzan.

FACTORES DE RIESGO

• Edad

El riesgo de tener várices aumenta con el envejecimiento, pues causa el desgaste de las válvulas en las venas que ayudan a regular el flujo sanguíneo.

• Sexo

Las mujeres tienen más probabilidades de padecer la enfermedad. Los cambios hormonales durante el embarazo, la premenstruación o la menopausia pueden ser un factor que desencadene las várices.

• Embarazo

Durante el embarazo, aumenta el volumen de sangre en el cuerpo para ayudar al crecimiento del feto. Pero también puede provocar que las venas se agranden.

• Antecedentes

Cuando en tu familia hay quienes tuvieron o tienen venas varicosas, es muy probable que tú también las tengas.
• Obesidad

Tener sobrepeso ejerce presión adicional en las venas.

• Estar de pie o sentado mucho tiempo

La sangre no fluye tan bien si permaneces largo tiempo en una misma posición.

PREVENCIÓN

• Hacer ejercicio
• Controlar el peso
• Seguir una dieta rica en fibras y con bajo contenido de sal
• Evitar los tacos altos y los calcetines ajustados
• Elevar las piernas
• Cambiar la posición de sentado o de pie periódicamente

TRATAMIENTO

Afortunadamente, por lo general, el tratamiento no implica una estancia hospitalaria ni una recuperación prolongada e incómoda. Gracias a los procedimientos menos invasivos, las venas varicosas pueden tratarse generalmente en forma ambulatoria.

Definitivamente, el cuidado personal es parte de estos tratamientos, así como el uso de medias comprensivas.

En casos más graves, existen tratamientos mayores para curarlos, como escleroterapia, escleroterapia con espuma de venas grandes, tratamiento con láser, ligadura alta y extirpación de venas, flebectomía ambulatoria y cirugía endoscópica de venas.
Para saber qué es lo mejor para ti, consulta a tu médico de confianza.

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