No te revelamos nada que no sepas: muchas mujeres no consiguen llegar al orgasmo durante sus relaciones sexuales. Un estudio estadounidense asegura que una de cada diez nunca lo ha tenido, ni siquiera con la masturbación. Algunos terapeutas sexuales y ginecólogos, que tratan con este problema a diario, dicen que la cifra real es mucho más alta.

“Hay 26 medicamentos aprobados para la disfunción eréctil masculina y ninguno para ellas. Claramente se ha prestado poca atención a las preocupaciones sexuales de las féminas, aparte de aquellas que tienen que ver con la procreación”, asegura Sherry A. Ross, experta en sexo. Además, según la investigación, el 43% reporta cierto grado de dificultad para tenerlo, independientemente de las circustancias.

Según la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Comportamiento elaborada por la Universidad de Indiana (EEUU), el 91% de los varones lo experimentaron durante su última relación sexual frente al 64% de ellas. La cifra disminuye si hablamos de la primera vez que se mantuvieron relaciones: el 55% de ellos lo consiguieron frente a solo el 4% de las féminas. Y se calcula que el 10% de las mujeres jamás ha experimentado nada ni medio parecido.

Por qué pasa

La mayoría de las personas asumen que cualquier chica mayor de 21 años que sea sexualmente activa ha experimentado al menos un orgasmo. Piénsalo otra vez, no es así. La disfunción orgásmica es un problema real en la sociedad actual, pero para muchas es tratable. Hay razones físicas y psicológicas por las que las mujeres no pueden llegar al clímax y muchas tienen soluciones.

El 81% de las mujeres que habían tenido sexo oral en su último encuentro consiguieron un orgasmo frente al 60% que lo sintió por estimulación vaginal

La respuesta sexual involucra al cuerpo y la mente trabajando en conjunto de manera compleja. Es necesario que ambos funcionen correctamente para que se presente un orgasmo. Hay muchos factores que crean problemas para alcanzarlo tales como antecedentes de abuso sexual o violación, aburrimiento, fatiga y estrés, falta de conocimientos sexuales, actitudes negativas o timidez.

También es posible que haya afecciones médicas como medicamentos recetados para otras enfermedades crónicas, depresión, desórdenes hormonales, dolores pélvicos causados por la endometriosis, nervios dañados o sequedad vaginal.

Actitud

Para muchas, el no poder alcanzar el clímax es la causa de una combinación letal de una educación estricta (particularmente religiosa) y la falta de comprensión de su propio cuerpo. Que ellas lleguen al orgasmo no es tan fácil como lo es para ellos porque las féminas asocian muchas emociones al sexo. Si te criaron para creer que el sexo es ‘malo’ o ‘sucio’, probablemente no te sientas cómoda al tocar tus genitales o permitir que alguien más lo haga.

Para algunas es difícil decir hasta la palabra “vagina” y tampoco tienen la valentía de hablar sobre las dificultades que padecen con su pareja o médico. Sienten vergüenza porque jamás lo han sentido y no quieren pasar por el trago de confesárselo a alguien. Además, juegan a “fingir’ incluso entre ellas cuando hablan sobre el tema. “Cada vez que hay una conversación sobre esto me da la impresión de que llegar al orgasmo es fácil para todas excepto para mí”, aseguraba una joven de 24 años a Cox. “Me paso todas esas conversaciones sexuales sintiéndome como un fraude”, afirmaba otra.

Educación e información

Lo que pocas se dan cuenta cuando descubren el sexo es que aprender a llegar al orgasmo es una habilidad de la que no se habla. Sería difícil encontrar a una chica joven en el mundo occidental que no haya visto una película o a compañeros de clase imitar el movimiento de los hombres masturbándose. Todos tenemos una idea básica de lo que hacen ellos para llegar a su clímax. La imagen de ellas masturbándose es un asunto totalmente diferente.

Para las mujeres el onanismo es algo que se aprende: no se nace sabiendo cómo hacerlo instintivamente. Debes saber que los orgasmos se originan en el clítoris, qué es este órgano, dónde está y cómo estimularlo de manera efectiva. Si no entiendes el sistema de respuesta sexual femenino, ¿cómo se supone que debes llegar e él?

La respuesta sexual involucra al cuerpo y la mente trabajando en conjunto de manera compleja. Es necesario que ambos funcionen correctamente

“Olvídate de que tu pareja te proporcione tu primer orgasmo (quizá sí, pero no es la norma). No lo esperes: pocas llegan por primera vez al clímax con un hombre (aunque las estadísticas para las lesbianas pueden ser diferentes) porque ellos tampoco tienen idea de lo que están haciendo al principio”, confiesa la experta. La respuesta, por supuesto, es enseñar esta información a través de la educación sexual.

Además, una encuesta publicada en 2010 en el ‘Journal of Sexual Medicine’ aseguraba que el 81% de las mujeres que habían tenido sexo oral en su último encuentro sexual habían conseguido el suyo frente al 60% que lo sintió por estimulación vaginal. “También puedes conseguirlo apagando el cerebro. El hecho de que una mujer requiera este paso neurológico extra puede explicar por qué tarda de media de tres a diez veces más tiempo que el hombre en alcanzarlo”, concluye Cox.

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