El Fondo Monetario Internacional dio la “bienvenida” a las nuevas medidas anunciadas por el Banco Central y dijo que “deberían ayudar a enfrentar las expectativas inflacionarias”.

En un comunicado difundido al terminar la conferencia de prensa del presidente del Banco Central, Guido Sandleris, el portavoz del FMI, Gerry Rice, dijo que “los últimos datos de inflación muestran que la inercia inflacionaria permanece como un difícil desafío para las autoridades argentinas”.

Agregó que “el actual marco de política monetaria está apropiadamente designado para afrontar este desafío. Damos la bienvenida a los cambios de los parámetros de marco que fueron anunciados hoy. Junto con la reciente decisión de no extender el crecimiento de la base monetaria hasta noviembre, deberían ayudar a anclar las expectativas inflacionarias”.

Rice finalizó con un mensaje optimista: “Estamos confiados en que los continuos esfuerzos en esta dirección ayudarán a bajar la inflación en los próximos meses”.

El Banco Central decidió aplicar un retoque al esquema cambiario: dejará fijo el actual nivel del techo y piso de las bandas cambiarias (o zona de no intervención), anunció Sandleris. Hoy el techo de la banda está en $ 51,45 y el piso en $ 39,75. Se quedaría en estos niveles hasta fin de año al menos.

Hasta ahora, de acuerdo con el Fondo, el piso y techo de la banda venían indexándose a un ritmo del 3% en el arranque del programa monetario (octubre de 2018), hasta diciembre de 2018. En enero, el ajuste mensual fue del 2%, y desde abril ese ajuste se redujo al 1,75% mensual.

Pero, con los anuncios de ayer, dejarán fijo el piso y el techo. La posible modificación de la banda cambiaria fue un rumor que corrió durante toda la Asamblea del FMI y el Banco Mundial que culminó este domingo en Washington.

Tanto el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne como Sandleris se reunieron por separado con David Lipton, el número dos del FMI, considerada la máxima autoridad técnica del organismo. De los encuentros también participó Roberto Cardarelli, el jefe de la misión del Fondo que viaja constantemente a Buenos Aires para analizar la marcha del programa.

Desde el FMI y el entorno de Sandleris se preocuparon por resaltar entonces que no habían hablado sobre posibles cambios en el esquema de la banda cambiaria. Incluso Dujovne, al ser consultado sobre el tema dijo que “no” y que en su encuentro con Lipton habían hecho un “seguimiento del programa, números fiscales. Rutina. Todo rutina”.

El ministro Rogelio Frigerio, que también fue a la Asamblea, había dicho que “el anuncio del Presidente (mañana dará a conocer medidas para reactivar el consumo) no incluye anuncios respecto del Fondo”. Pero, en definitiva, las conversaciones existieron y se barajaron varias altervantivas.

El Fondo nunca fue amigo de las bandas –se dice que Lipton es un “talibán” al respecto– ya que en la teoría estiman que la divisa debe flotar libremente y que los dólares que ingresan a través del programa no deben ser utilizados para intervenir en el mercado. Pero como el caso argentino es especial y la inflación no ha bajado, se han buscado ciertas salidas, como por ejemplo la venta de 60 millones de dólares diarios que comenzó ayer.

Pero, dado el índice de marzo –un sorpresivo 4,7%–, prefirieron ir más allá para anclar las expectativas. Los funcionarios argentinos y del Fondo ya sabían la semana pasada que el índice venía mal y todos entienden que en un año electoral contener las presiones inflacionarias es vital para el futuro del programa. Por eso acordaron estas nuevas medidas.

Habrá que ver ahora si los anuncios sirven para anclar las expectativas inflacionarias. Se estima que son necesarios, pero quizas no sean suficientes en un año en el que se discuten las paritarias y que podrían llevar los índices más allá de lo que el Gobierno y el Fondo esperan.

El encargado para el Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner había dicho la semana pasada en un reportaje con corresponsales argentinos que el esquema de bandas estába “funcionando bien”, pero que no descartaba cambios. “Descartar modificaciones en escenarios que hoy no estamos contemplando pero que pueden materializarse sería irresponsable”. Pero había destacado el valor de “respetar las reglas que funcionan”. “Si las reglas se cambian cada trimestre, entonces los agentes económicos tampoco saben cuáles van a ser las reglas monetarias y cambiarias que van a regir en los próximos meses”, dijo.

Roberto Cardarelli había advertido también en esa entrevista que bajar la inflación sería un “proceso gradual”. “Nunca esperamos que la política monetaria sea una vara mágica, pero es una condición necesaria. Nosotros no estamos esperando un declive de la inflación en los próximos dos o tres meses. Va a ser un proceso gradual”.

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