Por estos días, el debate de los expertos se ha centrado en cómo la economía chilena puede hacer frente a los nubarrones externos que apuntan a una desaceleración mundial.

Pero la desaceleración de la actividad no debiera ser la única preocupación.

De acuerdo a un informe del Banco Central, el endeudamiento de los hogares chilenos logró un nuevo máximo histórico en 2018, al representar el 73,3% de sus ingresos disponibles, lo que supone un salto de 3,2 puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior.

De acuerdo al instituto emisor, este aumento se explica principalmente por el aumento de los préstamos de largo plazo con bancos.

Peor aún, la riqueza financiera neta de los Hogares se redujo en 3,6 puntos porcentuales en 2018, alcanzando el 194,4% del ingreso disponible, lo que se explica por el aumento del stock de pasivos, principalmente préstamos, junto con la caída del saldo de acciones y otras participaciones.

“Por otro lado, el bajo desempeño de los fondos de pensiones, al cierre del año 2018, contribuyó también al deterioro que experimentó la  riqueza financiera del sector”, dijo el emisor.

En el mundo corporativo, el informe del emisor reveló que las Empresas no financieras presentaron un ratio de deuda como porcentaje del PIB de 104,4%, 5,9 puntos porcentuales sobre lo registrado a diciembre de 2017, en línea con la contratación de nueva deuda y con el aumento en la valoración de pasivos externos dado el debilitamiento del peso chileno frente al dólar.

A su vez, el Gobierno general aumentó su deuda en 2,7pp., hasta 27,5% del PIB, explicado por emisiones de títulos principalmente en el mercado local.

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