El memorial de los Derechos Humanos, en el Cementerio General, es el lugar escogido por el Partido Socialista para conmemorar sus 86 de años de historia, este domingo. El encuentro, que se producirá a cinco días de que finalice el plazo de la inscripción de las listas para la elección interna -el 26 de mayo-, no solo congregará a los militantes, sino que podría reunir al presidente del partido Álvaro Elizalde y a quien le disputaría el liderazgo de la colectividad, la diputada Maya Fernández.

Y cuando falta algo más de un mes para que se realicen los comicios socialistas, los principales dirigentes de la colectividad ya comenzaron a ordenarse tras las opciones. En la lista de Elizalde estará la senadora Isabel Allende que competirá en la vereda opuesta a la de su sobrina, Fernández Allende. Así, se enfrentará la hija del ex Presidente Salvador Allende con la nieta del ex Mandatario socialista. Un choque de representantes del apellido más emblemático del partido.  Porque, aunque los dirigentes del PS precisan que la verdadera “pelea” interna por el liderazgo es entre Fernández y Elizalde, reconocen que se produce un inédito enfrentamiento entre las “Allende”.

La semana pasada la senadora por Valparaíso confirmó su respaldo al actual líder de la mesa, justo en los mismos días en que el nombre de la ex presidenta de la Cámara comenzaba a tomar fuerza para representar a las corrientes Renovación Socialista y Nueva Convergencia, disidentes a la actual directiva. Mientras la senadora apuesta por la continuidad de la mesa directiva, la diputada tiene una voz crítica con respecto al rumbo que ha tomado el partido, especialmente tras la derrota presidencial de 2017.

Esto las ubica en veredas opuestas, escenario que era impensado hace unos años atrás. Desde la misma colectividad recuerdan la elección interna de 2015, cuando Fernández respaldó a su tía para que presidiera la colectividad. De hecho, en el video titulado #YoSoyAllende -que difundió la senadora durante su etapa de campaña- aparece la ex presidenta de la Cámara de Diputados diciendo: “Chile es un país diverso, la diversidad hace grande a nuestro país, debemos promover y defender el respeto de los derechos humanos de todas las minorías. Por eso yo soy Allende”.

En esos días, ambas pertenecían a la misma corriente: las Grandes Alamedas. Incluso, la diputada fue una de las principales figuras que apoyó la incipiente precandidatura presidencial de Allende en 2016, quien en julio de ese año aseguró: “Estoy dispuesta a ser la candidata presidencial del PS a primarias”. Pero tres meses después, todo cambió. La entonces presidenta de la colectividad optó por bajar su nombre de la carrera hacia La Moneda. “Luego de una profunda reflexión he decidido no persistir”, señaló entonces.

Lo que rodeó ese episodio marcó un “quiebre político” de Fernández con el lote que lidera Allende, en especial, con quienes integraban su círculo cercano. Distancia que se mantiene hasta hoy.

La dupla Santander y Elizalde que aleja a “las Allende”

Según comentan en la colectividad, en aquellos momentos, la diputada consideró que el “brazo derecho” de la senadora, y actual secretario general del partido, Andrés Santander, no realizó las gestiones suficientes para evitar que su tía desistiera de la precandidatura presidencial. Quienes conocieron ese capítulo, recuerdan que en las reuniones que se realizaban en la casa de Guardia Vieja -donde asistían figuras como Ricardo Solari y Enrique Correa- poco a poco fueron apartando a Maya de las decisiones. Y cada vez más, Santander se cuadraba con la postura que iba tomando fuerza en el partido: apoyar el nombre para competir por llegar a La Moneda que fuera más competitiva. Y eso no incluía a la senadora.

Tales fueron las diferencias con su sector que Maya Fernández optó por dejarlo y se sumó a Nueva Convergencia, lote liderado por Osvaldo Andrade. De hecho, ninguno apoyó en la última elección interna de 2017 a Álvaro Elizalde -quien contaba con la venia de Isabel Allende- sino que optaron por respaldar la nómina encabezada por el alcalde de Independencia Gonzalo Durán y del abogado Fernando Atria.“Hoy estamos apoyando a Fernando Atria, militante socialista con ideas muy claras”, dijo Fernández en entrevista con Pulso hace dos años.

Si con Santander ya estaban marcadas las diferencias, estas se profundizaron también con Elizalde. Tras ser electo presidente del partido, el senador por el Maule se jugó por una carta presidencial ajena al PS, el independiente Alejandro Guillier. Y de paso, la colectividad no hizo primarias internas, postura a la que adhería la nieta de Salvador Allende. Quedaban en el camino Ricardo Lagos, José Miguel Insulza y Fernando Atria, quien era el “candidato” de la diputada.

En estos días, las diferencias entre Fernández y Santander habría sido nuevamente la “piedra de tope” para que la diputada se sumara a una lista de unidad, opción que buscaba Elizalde. Incluso, el ex vocero hace unos días se le acercó a la diputada para que se integrara a su nómina, pero la respuesta fue negativa. 

De este modo fue que Maya Fernández se perfiló como la mejor figura de la disidencia. Ya han optado por ella personalidades como José Antonio Viera-Gallo, Mahmud Aleuy, Marcelo Schilling, Manuel Monsalve, Gabriel de la Fuente, Fernando Atria y Germán Correa, entre otros. Mientras que tras Elizalde se cuadró Isabel Allende, Camilo Escalona, José Miguel Insulza y Carlos Montes.

Quienes conocen a la diputada destacan que es un “rostro joven” que le puede dar una pelea a Elizalde. Y si bien el senador por el Maule obtuvo la primera mayoría en el comité central que salió electo en 2017, Maya Fernández logró posicionarse entre las 10 primeras preferencias. Ese episodio, recalcan, podría demostrar que será una elección competitiva.

Y en esa competencia se dará el choque entre tía y sobrina, pero precisan en la colectividad que las diferencias entre las dos líderes son solo políticas y no afectan la buena relación familiar que las une.

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