Resultan pueriles las argumentaciones del Sr. Presidente del Senado de la República para remover y cambiar la forma de nombrar al Edecán del Senado.
Si tal como arguye la razón es económica para removerlo, esta es absurda si uno la compara con el reciente aumento de parlamentarios, y de un nuevo Secretario con sueldo millonario, que duplica al del edecán naval removido.
La pretensión de nombrar a un oficial en servicio activo es más grave aún, pues politiza a las FFAA y además discriminatoria, pues apuesto, doble contra sencillo, que ningún oficial que tenga parentesco con alguien que haya servido en ellas, durante el Gobierno Militar, podrá acceder a este puesto.
Sin duda además, quien haya tenido la suerte de este político nombramiento, correrá con ventaja para ser un futuro Comandante en Jefe.
Todo esto, sin duda, contribuirá y conducirá a la politización de las FFAA, tal como ha sucedido en Venezuela.
Los senadores de la República, auténticamente demócratas, debieran rechazar de plano esta pretenciosa idea del Presidente del Senado, quien es el mismo que mencionó la retroexcavadora para remover hasta los cimientos la institucionalidad chilena.
Atentamente,
Carta al diario El Mercurio de Valparaíso de Alejandro Niklitschek Heck