Ambientada en Los Angeles de 1970, la historia cae dentro de lo obvio…se sabe que la maldición irá tras los hijos de la protagonista, una asistente social recientemente viuda, Anna García (Linda Cardellini), que va tras un caso de maltrato y abuso infantil, que termina en la muerte de los dos niños ahogados en un río. Por razones lógicas, dada las altas horas de la noche,  la madre acude al lugar del crimen con sus hijos, y cuando el mayor, presa de la curiosidad, empieza a investigar de que se trata, tiene el primer encuentro con “la maldición” y empieza el calvario de esta familia, ya que estos niños serán las próximas víctimas, los atacará cuando estén solos y ellos mantendrán silencio sobre estos sucesos,  la madre encontrará la manera de salvar a sus hijos; siendo la única esperanza de sobrevivir a ella y su mortal ira es recurrir al Padre Pérez, (Toni Amendola) quien le recomienda ir donde un sacerdote retirado convertido en chaman y sucumbir a las prácticas místicas que realiza para alejar la maldad de los espíritus malignos, aunque puede que sus métodos no sean demasiado ortodoxos. Lo que llama la atención es cómo esta leyenda se ve mezclada con el maltrato y abuso infantil. Y como la vida se empeña en demostrar que en casa de herrero, cuchillo de palo.  La manera en que ambas temáticas se cruzan resulta muy bien metalizada.

Existe una especie de dualidad de una de las leyendas hispanas más populares, que es en realidad un spinoff de El Conjuro, la aparición fugaz de Annabelle en un flashback junto con el personaje del Padre Pérez, cobra especial importancia hacia los Expedientes Warren, aunque que si bien estos estudiosos paranormales nunca debieron lidiar con La Llorona, es obvio que iba a incluir a Annabelle, debido a que es una película producida por James Wan.

Seguramente La llorona no será un clásico, pero tampoco es una película mala. Un poco distante de la narrativa original, si bien está llena de clichés y lugares comunes, pero dentro de todo y para ser la historia de una leyenda urbana logra lo que muchas otras películas de terror no han logrado en base a estos argumentos, tener una trama que se sostiene y mantiene al espectador atento hasta el final,  que si bien podría resultar plano y predecible, desde sus limitadas aspiraciones, la película funciona, consigue sacar adelante una historia que podría haber sido realmente decepcionante.

/carolina braun