El Presidente Sebastián Piñera junto al ministro de Salud Emilio Santelices presentaron ayerla reforma integral al sistema de salud, cumpliendo la promesa de ser presentada durante este mes de abril.

Esto, luego de la polémica suscitada luego del mayor alza en el precio de los planes de las isapres en los últimos ocho años, y la salida del Superintendente de Salud, Ignacio García-Huidobro, tras conocerse su decisión de postergar por dos años de las rebajas en estos mismos, para las personas que salen de las edades riesgosas, es decir, niños mayores de dos años y mujeres de 40.

El proyecto consta de dos aristas principales: la reforma a las isapres y el fortalecimiento de Fonasa, de acuerdo a una minuta entregada hoy desde el Palacio de La Moneda.

ISAPRES

En cuanto a las aseguradoras privadas, esta reforma busca sentar las bases de un sistema de salud de mayor transparencia y solidaridad, terminando con las discriminaciones por género, edad y estado de salud de las personas, para lo cual se pondrá fin a las declaraciones de salud, las preexistencias y la figura del cotizante cautivo.

De acuerdo a una minuta del proyecto, “la reforma establece un Plan de Salud Universal (PSU), único e igual para todos los afiliados, terminando así con la multiplicación excesiva de planes de salud actualmente vigentes, los que llegan a casi 7.000, permitiendo de esa forma una mejor comprensión y comparación de las ofertas por parte de los usuarios del sistema. A su vez, la reforma busca proteger a las familias de los gastos excesivos en salud, estableciendo un “seguro catastrófico” en la forma de un monto máximo de gasto de bolsillo anual por beneficiario, a partir del cual no existirán otros desembolsos para los afiliados”.

Los nuevos contratos con las isapres incluirán un Plan de Salud Universal- tal como ya lo había anunciado el ministro de Salud. Esto se traduce en que el conjunto de prestaciones de salud tendrán cobertura financiera las que estarán agrupadas en las siguientes categorías de prestaciones o servicios: Servicios ambulatorios; Servicios Hospitalarios; Servicios de Urgencias; Maternidad y cuidado del recién nacido; Medicamentos e insumos hospitalarios; Servicios y dispositivos de rehabilitación; Servicios de laboratorio y rayos; Servicios preventivos de la salud y de bienestar; Servicios para manejo de enfermedades crónicas y Servicios pediátricos.

Por otro lado, los afiliados podrán recibir las prestaciones de su Plan de Salud Universal en un sistema de prestadores en libre elección o en una red preferente.

Además, habrá deducible voluntario, es decir, un monto a pagar en las primeras prestaciones y que serán de cargo exclusivo del afiliado, los que podrán optar entre tres tramos posibles, uno de ellos cero, con lo cual se puede disminuir el precio de la prima del Contrato de Salud. El afiliado o sus cargas pagarán un 20% en cada prestación una vez agotado el monto del deducible pactado, si lo hubiera.

Se propone además una contribución solidaria, que es el monto fijo que los afiliados deberán pagar por cada beneficiario mayor de 18 años y que se destinara al Esquema de Compensación Solidario.

Los contratos serán anuales y solo se podrán suscribir dentro de las seis semanas anteriores al último día hábil del mes de junio de cada año.

FORTALECIMIENTO DE FONASA

La idea del gobierno, en este aspecto, contiene tres puntos esenciales: el proyecto de ley que entrega nuevas herramientas a Fonasa fortaleciendo sus facultades legales; el proyecto de ley que crea el Seguro de Salud Clase Media; e iniciativas administrativas enfocadas en que Fonasa asuma un rol activo en la solución de los problemas de salud de su población asegurada.

El proyecto de ley que hoy firma el Presidente, y que ingresará a través de la cámara de Diputados, “fortalece las facultades de Fonasa y crea nuevas herramientas para mejorar la atención de sus beneficiarias y beneficiarios, sea en la Modalidad de Atención Institucional (MAI) o en la Modalidad de Libre elección (MLE), a fin de asumir un rol activo en el acceso y oportunidad a los servicios de salud de sus usuarios, y de forma muy especial a la clase media, entregándole más opciones”.

Por ejemplo, el proyecto elimina el tope máximo de bonificación establecido por ley, de un 60%, para la libre elección, sin modificar en nada las garantías entregadas en la atención institucional.

En línea con los avances en equidad de género, el proyecto termina con la diferencia entre la cónyuge y el cónyuge, en relación con la posibilidad de ser carga uno del otro. Desde el momento en que la ley comience a regir, cualquier cónyuge, sea hombre o mujer, podrá ser carga del otro. Además, se agrega como carga al/la conviviente civil.

En cuanto al seguro de salud clase media, se crea una cobertura financiera especial para tratamientos e intervenciones quirúrgicas de alto costo, ingresará al parlamento en las próximas semanas junto al programa de “Red Clase Media Protegida”.

El seguro cubrirá aquellos problemas de salud de alto costo que no están cubiertos por la garantía Ges, u otras leyes especiales, como la Ley de Urgencia, y que irán progresivamente incorporándose mediante una resolución propuesta por Fonasa y plasmada en un Reglamento de Salud y Hacienda, con un presupuesto indicado en la Ley de Presupuestos del Sector Público.

Por otro lado, se busca disminuir el gasto de bolsillo a través de negociaciones con farmacias para la venta de medicamentos con descuentos a sus usuarios; y fortalecer el Modelo de Atención.

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