A medida que envejeces tu metabolismo se ralentiza. Es un hecho. Comienzas a perder masa muscular y tus niveles hormonales cambian haciéndote más propenso a acumular grasa abdominal. Afortunadamente, hay cosas que puedes hacer para aumentar tus capacidades para quemar calorías y reducir el riesgo de padecer enfermedades.

Además de seguir una rutina regular de ejercicios, comer alimentos ricos en antioxidantes puede ayudarte a controlar el hambre y los antojos, al tiempo que mejora tu salud general. Entonces, ¿qué debes incluir en tus platos? Sarah Mirkin, autora de ‘Fill Your Plate, Lose The Weight’, un plan de adelgazamiento de 21 días para personas mayores de 40 años, ha compartido en ‘Prevention’ cuáles son las mejores.

La ciencia ha comprobado que aunque la gente puede bajar de peso a cualquier edad, a partir de los 45 este proceso es mucho más difícil debido al sedentarismo, las malas dietas y el declive hormonal. Hacer deporte es muy importante, pero la alimentación es crucial. Mantén los carbohidratos bajo control, especialmente los refinados. Esto puede ayudar a combatir la resistencia a la insulina relacionada con la edad y promover niveles de azúcar estables en la sangre. Las proteínas también pueden ayudarte.

Semillas de lino

Estas mejoran la microbiota y reducen la obesidad. Un estudio publicado por la Universidad de Copenhague descubrió que su fermentación dentro del intestino ayuda al control de la glucosa en sangre y más ácidos grasos beneficiosos. “Afecta al metabolismo del huésped, aumentando la cantidad de energía consumida por este y reduciendo la obesidad, además de mejorar su tolerancia a la glucosa”, asegura Tulika Arora, una de las investigadoras.

Además, es un alimento de moda porque tiene mucha fibra y un alto contenido de ácidos grasos omega 3 y linoleicos relacionados directamente con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares. Por ejemplo, en un estudio del doctor Clemens Von Schaky y su equipo de la Universidad de Múnich, se llegó a la conclusión de que “la ingesta dietética de ácidos grasos omega 3 mitiga la incidencia de la arteriosclerosis en humanos”.

Vinagre de manzana

Entre los valores nutricionales de este célebre aderezo destacan su alto contenido de minerales como, por ejemplo, el calcio, el magnesio, el potasio o el fósforo. Tampoco se queda corto en lo que a vitaminas se refiere, siendo rico en las de tipo A, C, E, B1, B2 y B6. Sin olvidar los bioflavonoides y la pectina, una fibra natural que suele actuar como fuente de energía y ayuda a eliminar los residuos y las toxinas del organismo.

La ciencia ha comprobado que aunque la gente puede bajar de peso a cualquier edad, a partir de los 45 este proceso es mucho más difícil

Incluye ácido acético en su composición, una sustancia fundamental para la correcta absorción de los minerales esenciales que obtenemos a través de la alimentación. Así, este conjunto de nutrientes aporta a nuestra salud múltiples beneficios. Muchos expertos aseguran que este condimento es muy útil para acelerar el metabolismo y, por consiguiente, facilitar la pérdida de peso. Debido a sus propiedades antibióticas y antisépticas, el vinagre de sidra de manzana puede aliviar la diarrea causada por una infección bacterial.

Salmón

Este pescado graso destaca por sus proteínas y sus ácidos grasos omega 3, que tan bien sientan al corazón y al cerebro. A esto se añade la vitamina D, con la que podemos fortalecer nuestros huesos. Sin embargo, esta doctora reconoce que comerlo todos los días podría ser difícil para la mayoría de personas (su precio es bastante alto), pero sí aconseja recurrir a él una vez a la semana para aprovechar sus beneficios.

Yogur

Nos aportan probióticos, unas “bacterias saludables que ayudan a que los intestinos funcionen correctamente y contribuyen a una mejor salud general”, afirma Mirkin. Asimismo, nos proporcionan calcio, magnesio, vitamina B12 y algunos ácidos grasos clave que el cuerpo necesita para mantenerse sano.

El problema es cuando optamos por la versión endulzada del yogur. Para ello, la experta proporciona algunos trucos: “Podemos agregar algunos arándanos para darle más dulzura o nueces para hacer algo crujiente”. De esta manera, y en un solo bocado, nos estaremos beneficiando de tres de los alimentos estrella.

Aguacate (palta)

A pesar de ser un alimento rico en grasas, la mayor parte de ellas provienen del ácido oleico. Se trata de una grasa monoinsaturada que ayuda a reducir los niveles de colesterol de baja densidad (LDL), aumentar los de alta densidad (HDL) y rebajar la tensión arterial. Por estas razones, el aguacate se presenta como un óptimo alimento para prevenir enfermedades cardiovasculares.

A medida que envejeces tu metabolismo se ralentiza. Comienzas a perder masa muscular y tus niveles hormonales cambian

100 gramos contienen cerca de 400 miligramos de potasio, una cantidad superior a la del plátano. Medio aguacate provee del 25% de la cantidad diaria recomendada de vitamina K, un nutriente que juega un papel fundamental en la salud de nuestros huesos.

Frujos rojos

Contienen antioxidantes, además de ser ricos en vitamina C. Todas las frutas de este grupo tienen un elevado contenido en flavonoides y antocianinas, unos pigmentos con capacidad para reducir el estrés oxidativo y, en consecuencia, ayudar a frenar el envejecimiento. Como indica la Fundación Española del Corazón, estos antioxidantes protegen nuestra salud, previniendo el desarrollo de enfermedades asociadas a la edad y fortaleciendo el sistema inmunológico.

Elige sobre todo los arándanos y las frambuesas: son especialmente interesantes por sus propiedades antiinflamatorias, reducen la tensión arterial y ayudan a prevenir la artritis.

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