En el país existen tantos temas pendientes de solucionar, que muchas veces hasta llegamos a acostumbrarnos a que nunca tendrán respuesta, por diversos motivos, ya sean políticos, de recursos o simplemente de poca disposición a abordarlos con la prioridad que se requiere.

Si pensamos que los adultos mayores, en unos años más, estarán por sobre los 60 años de edad, serán mucho más que los jóvenes de hoy y como país, no estamos preparados para asumir esa realidad ya latente en estos tiempos, y que debemos integrar a la sociedad, entregándoles herramientas a que los mantengan activos, disfrutando de la experiencia adquirida, pero ayudándoles a no ser ni menos sentirse una carga para la familia, si no que entregarles no sólo el respeto que cada adulto mayor se merece, sí mejorar  su calidad de vida, empezando por corregir la vergüenza que significa ser un jubilado y recibir migajas de pensión después de haber trabajado y entregado toda una vida.

Por lo tanto, ya es el momento de pensar en las futuras generaciones, en que nuestros hijos y nietos tengan una realidad distinta a la de hoy y puedan en un futuro no muy lejano, poder vivir del esfuerzo del trabajo, reflejado en una pensión digna y duradera.

Las razones de preocupación por el tema de pensiones, no sólo son de las personas mayores, sino de todo el país, y que es una de las principales preocupaciones de todos los gobiernos, y mejor dicho del país completo, independientemente su creencia política. Esto es algo transversal y qué por muchos años, se ha dejado de lado, porque es tan complejo resolverlo, ya que no sólo es un problema de recursos, sino de distribuir los ingresos de manera más eficiente, ya que éstos no son ilimitados, pero claramente no deja de ser un tema netamente político.

​Las personas tienen muy claro que, al dejar de trabajar, y principalmente al ir envejeciendo, se viene la incertidumbre de que, al no tener una pensión digna que pueda satisfacer las necesidades básicas y propias de la vejez, el futuro se ve incierto y por lo mismo, esto conlleva a la pobreza y por ende el deterioro de la calidad de vida de la mayoría de los pensionados de nuestro país.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

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