Otra negra jornada tuvo ayer la economía, y el mercado argentino en medio de la crisis por la que atraviesa esa nación.

El riesgo país de la nación transandina, medido en los CDS (Credit Default Swap), escaló a 962 puntos, su mayor nivel desde mayo de 2015, lo que significa también el mayor riesgo desde que Mauricio Macri está en la presidencia.

El indicador refleja los duros días que ha tenido Argentina, que debe lidiar con una inflación desatada. De hecho, en marzo subió a 54,7% en 12 meses, mientras que en la última Encuesta de Expectativas del Banco Central argentino (BCRA) los expertos esperan que cierre el año en 36%. Mientras, la economía tendría en 2019 su segundo año consecutivo de recesión.

En este contexto, la semana pasada el gobierno de Macri anunció la fijación de una banda cambiaria, para controlar el fuerte incremento del dólar, y congelamiento de precios de productos básicos y de tarifas, hasta fines de año. Las medidas no fueron bien recibidas ni por el mercado ni por expertos, quienes ven un retroceso hacia políticas de los gobiernos kirchneristas.

Ayer, tras el fin de semana largo, el sector financiero volvió a dar cuenta de las perspectivas para el país, en medio de la incertidumbre respecto de que el actual escenario termine afectando el resultado de la próxima elección presidencial, fijada para octubre.

Según una encuesta conocida ayer, Macri solo le ganaría en una posible segunda vuelta a uno de sus eventuales contrincantes, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, pero perdería contra Cristina Fernández, Sergio Massa y Roberto Lavagna.

El índice bursátil S&P Merval cayó ayer 3,9%. Por su parte, el peso argentino siguió depreciándose, retrocediendo 0,95% frente al dólar, convirtiéndose en la moneda emergente más depreciada de la jornada. Con esto, el peso argentino terminó el día cotizándose en $42,26 por dólar, aunque por ahora aún lejos del techo de la banda impuesta la semana pasada (de $51,45 por dólar). “Los mercados muestran el descrédito hacia el gobierno, casi no se quieren las posiciones en moneda local, por eso las reacciones de este lunes. Ya no alcanzan las muestras de buenas intenciones”, sostuvo a Reuters un analista financiero de la banca privada.

Los negocios a futuro del peso se pactaban a 59,20 por dólar para fin de diciembre y a 61,00 unidades para enero de 2020, es decir, ya por sobre la banda.

Con la idea de quitar liquidez, la autoridad monetaria absorbió 197.831 millones de pesos (unos US$4.644 millones) en dos subastas de letras Leliq, con una tasa promedio del 67,872%, y colocó US$60 millones por orden del Tesoro. Asimismo, las empresas chilenas con exposición a Argentina como Cencosud y Latam, cerraron la jornada con caídas de 2,59% y 2,10%.

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