Un escrito de dos páginas dirigido a la máxima autoridad del Ministerio Público, Jorge Abbott Charme y al consejo regional de fiscales, convocado hoy de forma extraordinaria, envió el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias Madariaga, en lo que constituye su primera defensa formal luego de que el viernes pasado su exmano derecha en Rancagua, Sergio Moya Domke, lo acusara de presuntas irregularidades de ribetes penales y administrativos. En él, el persecutor sostiene que recibió comentarios de Moya, en presencia de un tercero, respecto de una oferta que le habría realizado Abbott -con quien Arias mantiene una larga disputa que incluso llegó a la Corte Suprema-, para trasladarlo a cualquier región, la que él “quisiera”.

Lo anterior se da a conocer en medio de la dura pugna entre los fiscales de Rancagua y las especulaciones sobre las motivaciones que habría tenido el jefe de Alta Complejidad para la arremetida de hace unos días, que se dio luego de que la causa sobre los suspendidos tres jueces de la primera sala de la Corte de Apelaciones de Rancagua fuera trasladada en su totalidad a la Metropolitana Sur y Moya quedara a cargo de la indagatoria en una especie de “comisión de servicio”.

Moya denunció, de acuerdo a su entrevista en Radio Bío Bío, tráfico de influencias en el caso Caval; obstrucción a la investigación en la causa contra el ministro de la Corte de Apelaciones de la ciudad, Emilio Elgueta; obstrucción de la investigación en la causa del Teatro Municipal de Rancagua; y violación de secreto, por un caso de sustracción de información de la base de datos de la fiscalía de O’Higgins la cual llegó a manos de un particular en Puerto Montt.

Arias ahora detalló que durante este año “en el marco de la asistencia a un Seminario de Cibercriminalidad en la ciudad de Santiago, dicho fiscal me informó personalmente a su regreso que en dicho Seminario se había reunido con el Fiscal Nacional, ocasión en la cual, de acuerdo a sus dichos, le manifestó su molestia por haberse filtrado a la prensa el sumario que se había dispuesto en su contra y que ya contaba con abogado para presentar una querella criminal en contra de doña Marta Herrera Seguel y de doña Verónica Cerda Fajardín”, directoras de la Unidad de Asesoría Jurídica y Comunicaciones, respectivamente.

La publicación a la que se hace referencia corresponde a una nota de Reportajes de La Tercera de marzo de este año.

Prosigue con que Moya relata que en contactos telefónicos y mediante un correo “el Fiscal Nacional le informó que debía estar tranquilo y que él, como Fiscal Nacional se preocuparía de que esto no tuviera daños colaterales”. “No me consta la veracidad del contenido de estos dichos, pero sí que fueron expresados por el fiscal Sergio Moya”, remata Arias.

Agrega que “finalmente, en dicha reunión en mi oficina, en la cual también estuvo presente en gran parte de la misma el fiscal jefe de la Fiscalía local de Rancagua Javier Bischoffshausen Ángel, el fiscal Moya nos dijo que el Fiscal Nacional le señala que sería bueno que saliera de O’Higgins y que le preguntó dónde quería irse y que él lo podía destinar donde el señor Moya quisiera”.

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