Más de 2.500 armas de fuego y otros elementos similares recopilados a través de decomisos y entregas voluntarias fueron destruidos por Carabineros y las Fuerzas Armadas la mañana de este martes, junto al ministro del Interior, Andrés Chadwick.

Se trata del primer operativo de este tipo que se da durante el año, adelantando que esperan que a fin de año sean 5.000 los artefactos de este tipo los inutilizados. “Hoy tenemos 26.854 armas en custodia de Carabineros”, informó el ministro, asegurando que “la inmensa mayoría, 22.780 ya han participado en una acción delictual”.

Por lo tanto, “una vez que el poder judicial las libere, pasan al proceso de inutilización y destrucción”.

Esto se efectuará por “procesos de fundición”, según adelantó el ministro, quien valoró que con esto “pasan de ser armas que representan un peligro, que pueden causar la pérdida de la vida de una persona, a ser destruidas”.

En la oportunidad, el secretario de Estado habló también sobre los proyectos de ley sobre la modernización de la normativa sobre posesión de armas y sobre el sistema de decomiso. Entre los enfoques de estas iniciativas se incluye mejorar los requisitos para tener armas en el país para que sean más factibles de fiscalizar, crear un sistema computacional de registro para que “no haya burocracia para saber si fueron utilizadas en hechos delictuales”, y que las personas que tengan este tipo de objetos estén sujetas a una evaluación constante.

El programa computacional mencionado, asegura Chadwick, servirá para que las armas sean ingresadas a una base de datos única y centralizada desde el momento en que ingresan al país o cuando son registradas, donde se podrá ver su historia y trayectoria, junto con las de sus municiones.

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