El ministro del Interior, Andrés Chadwick, se refirió a la conversación de WhatsApp que mantuvo con el alcalde de Rancagua, Eduardo Soto, en abril de 2017, y en la que le solicitó que apoyara públicamente al fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, a través de redes sociales. Esto, en momentos en que el fiscal nacional, Jorge Abbott, había iniciado un sumario en contra del persecutor por sus declaraciones en el caso del incendio forestal atribuido a la Compañía General de Electricidad.

Los diálogos, dados a conocer ayer por BíoBíoChile, habrían sido obtenidos tras un allanamiento realizado en diciembre de 2017 en la Municipalidad de Rancagua, en el marco de la indagatoria por presunto fraude en el Teatro Regional de la ciudad, que es encabezada por el fiscal Sergio Moya. Causa por la que el jefe comunal será formalizado.

Hace algunos días Moya presentó antecedentes contra Arias ante Abbott por presuntas irregularidades de ribetes penales y administrativos en que habría incurrido su superior jerárquico en la zona.

Consultado este miércoles sobre las conversaciones con el alcalde Soto, Chadwick -quien se desempeña como vicepresidente del país ante la gira del Presidente Sebastián Piñera a Asia- explicó que se trató “de una conversación de WhatsApp que la tuve hace 2 años atrás, en abril de 2017, cuando no tenía ningún cargo público, ejercía como abogado y profesor universitario. Fue conversación normal, en tono de amistad en que le señalo mi preocupación de un tema público importante de la región por la que fui senador”.

En esta línea, el jefe de gabinete insistió en que dichos mensajes no tienen “ninguna relación, ningún vínculo con ninguno de los temas que están siendo hoy investigados o se buscan esclarecer en el Ministerio Público”, y agregó que “nuestro gobierno y este ministro estamos comprometido sin intervenir en ninguna investigación de carácter policial, judicial. En el sistema público somos respetuosos de la autonomía de los poderes públicos”.

El ministro dijo que espera que este tema “no sea utilizado políticamente porque no corresponde ni tiene relación alguna con los hechos que se están investigando”.

Consultado si hoy considera que fue imprudente enviar ese mensaje, Chadwick insistió en la versión señalada. “Fue una conversación privada, cuando no tenía ningún cargo, de carácter amistoso con el alcalde de Rancagua para solicitar en una causa pública tremendamente significativa para la región”.

Antes de retirarse, el ministro llamó a no “caer en errores” y que esta situación fue “algo circunstancial y ajeno por completo a lo que se está investigando hoy con los temas fundamentales que ocurren en Ministerio Público” de Rancagua. Además pidió “en honor a la verdad” no transformarlo en un tema político.

El martes Chadwick se había referido públicamente -y por primera vez- a una de las cuatro denuncias que Moya realizó contra Arias, apuntando a que éste favoreció a Herman Chadwick Larraín -síndico y sobrino del ministro del Interior- para evitar un eventual juicio oral en su contra en el marco del caso Caval.

Esta mañana, en tanto, el ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, había abordado los mensajes que se conocieron entre el ministro Chadwick y Soto asegurando que “ocurrieron cuando no era ministro, y como ministro ha cumplido sus deberes”.

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