“Una nueva Constitución para Chile, sobre derechos, deberes y poder”, se titula el libro del senador Ignacio Walker, el ex ministro de la Segpres Genaro Arriagada y el ex titular de Interior Jorge Burgos, que se lanzó en el Auditórium Fundación Telefónica en Providencia.

El texto, que fue presentado por Javiera Parada y Daniel Mansuy, hace un análisis de la actual Carta Magna, y si bien considera que no es “ilegítima” estima necesaria una nueva Constitución. En la publicación de 168 páginas se sostiene que las asambleas constituyentes, si bien aprobaron textos de gran legitimidad en Francia e Italia, en el último tiempo no han funcionado en países como Venezuela, Bolivia y Ecuador. “Han resultado ser trajes a la medida del caudillo de turno”.

El senador Walker comenta algunos de los lineamientos del texto y afirma que “una Constitución no es una hoja en blanco, no es un evento refundacional, tenemos que hacerlo a partir de toda la historia política y constitucional de Chile”. Pero además se refiere a la DC, a la carrera presidencial, a la postulación de la senadora Isabel Allende por su zona y la “tensión” que vive Chile con Bolivia en los últimos días.

– ¿Por qué nace la idea de hacer esta publicación?

– Tenemos que asumir que con ser legítima la actual Constitución, no tiene la legitimidad suficiente en el sentido de poder percibir como nuestra Constitución, en primera persona plural, como nación chilena. Por lo tanto, lo que estamos proponiendo con Genaro Arriagada y Jorge Burgos en este libro es una nueva Constitución para Chile, pero que surja de un gran consenso, de un gran acuerdo, una Constitución no es una hoja en blanco, no es un evento refundacional, tenemos que hacerlo a partir de toda la historia política y constitucional de Chile tras la constitución de una república democrática.

– Usted dice que la actual Constitución no es “ilegítima” ¿Por qué hacer una nueva?

– Cada país tiene que tener un pacto social y político que recoja un amplio consenso, esa fue la genialidad de los padres fundadores de Estados Unidos, de una Constitución de fines del  siglo XVIII que todavía está vigente pese a la cantidad de enmiendas que ha recibido. Casi todas las constituciones en Chile han surgido en situaciones muy precarias, y la de 1980 en un contexto completamente autoritario, a pesar de que ha sido reformada; no estamos haciendo cuestión de su legitimidad, pero evidentemente que en un país se requieren reglas del juego claras, estables y equitativas, para poder hacer frente al mediano y largo plazo, y uno de los aspectos de ese acuerdo es un texto constitucional que reúna ese consenso.

– Usted dice “no” a la hoja en blanco, como lo ha propuesto el ex Presidente Ricardo Lagos, por ejemplo…

– Bueno, primero, el propio Presidente Ricardo Lagos cuando fue Presidente el año 2005 y yo era ministro de Relaciones Exteriores firmó el decreto promulgatorio -que también tiene mi firma-, y reconoció que estábamos haciendo un paso hacia adelante muy importante, terminando con los enclaves autoritarios, con los senadores designados, todo un nuevo capítulo sobre el Tribunal Constitucional, entonces eso se hizo sobre la base de lo que había, no fue un borrón y cuenta nueva. No fue una hoja en blanco. Yo no quiero polemizar con el ex Presidente Lagos, lo que quiero decir es que Chile tiene una historia de 200 años literalmente y eso es lo que estamos conmemorando y celebrando entre este año y el próximo; y es el momento de tratar de hacer una pausa y bajo el próximo gobierno, en torno a lo que nosotros hemos propuesto como una convención constituyente, que reconozca el papel central del Parlamento, con un cuerpo colegiado que tenga 60 miembros, 30 parlamentarios, 30 ciudadanos y que en el plazo de seis meses pueda proponer un texto que sea sometido a un referendum.

– En el libro cuestionan las Asambleas Constituyentes, ya que si bien funcionaron en el pasado, en el último tiempo no han dado resultados…

– No estamos de acuerdo con la idea de una Asamblea Constituyente. Creemos que una Comisión Bicameral, que es una propuesta muy interesante que formularon los senadores Andrés Zaldívar y Camilo Escalona, es insuficiente, porque sólo tiene representación parlamentaria. Por lo tanto, sin que exista ninguna panacea, somos partidarios de una convención constituyente que, insisto le asigna un rol muy importante al Parlamento.

– ¿Cómo creen que este gobierno ha llevado el proceso constitucional?  

– Nosotros compartidos las dos grandes definiciones de este Gobierno. Uno, la necesidad de una nueva Constitución, y dos, a través de un mecanismo “democrático participativo e institucional”, lo que significa respetar las normas de reforma de la propia Constitución, es por eso que el Gobierno ha anunciado el envío de un proyecto durante los próximos meses de reforma constitucional respecto del artículo XV de la Constitución con el objeto de viabilizar hacia el próximo gobierno una solución. Acá hay un tema de visión, de voluntad política y, por lo tanto, nosotros somos firmes partidarios de hacer un esfuerzo, y buscar un consenso para poder tener una Constitución que realmente goce de toda la legitimidad necesaria y pueda constituirse en un traje a la medida de tal o cual gobierno de turno, sino que del conjunto de la nación.

– ¿Qué balance se puede hacer sobre las reformas del gobierno, cuando queda sólo un año en el poder?

– Bueno, nosotros tenemos tres grandes reformas estructurales: tributaria, educacional y nueva Constitución. Creo que desgraciadamente ha habido una mala gestión política y técnica de las reformas, o sea, mi problema no es con las reformas mismas o con sus objetivos, sino con todo el ruido político que las ha acompañado, que ha sido absolutamente innecesario y por lo tanto, creo que ahí tenemos un déficit y tenemos que hacer una autocrítica, en el sentido de que las cosas hay que hacerlas sin sobre saltos, con gradualidad, buscando acuerdos y la verdad es que eso no es precisamente lo que hemos tenido.

 

– Estos últimos días ha entrado en el debate el ex Presidente Sebastián Piñera y el ha dicho que si sale electo, si bien no le quitará la gratuidad a quienes se han beneficiado con ella, hará cambios, como por ejemplo, que los padres aporten en la educación de sus hijos. ¿Qué le parece?

– A mí, el disurso del ex Presidente Piñera, me pareció de baja altura, le faltó visión, ser más acumulativo, hay una especie de pasada de cuenta a este Gobierno, me pregunto si no vendrá una versión 2 del desalojo y la retroexcabadora. Yo creo que el país no está para partir de cero con cada cambio de gobierno; hemos hecho avances importantes en la educación, aunque la tramitación de los proyectos no siempre ha sido muy feliz, creo que es muy difícil dar pie atrás, tanto en la reforma tributaria como educacional. Le pediría al ex Presidente Piñera que hiciera un esfuerzo para tener una visión del futuro de mediano y largo plazo, que salgamos de la trinchera, de la pequeña escaramuza, de las pequeñas cuentas por cobrar, porque creo que así no avanzamos.

– Usted tiene una posición clara sobre que la DC debe competir en primera vuelta presidencial. Carolina Goic ha señalado que la DC se tiene que mantener en una alianza con la centro-izquierda y no una vez, ha dicho que se siente cómoda con las primarias. ¿Qué le parece?

– Tenemos una gran candidata presidencial, Carolina Goic. Una mujer joven, senadora, de 44 años, magallánica, que luchó contra el cáncer, a quien elegimos candidata del partido por 67% de los votos en enero, a quien proclamamos con unanimidad como candidata presidencial, por lo tanto tenemos una candidata muy competitiva. Le tengo mucha fe a esta candidatura y para la primaria de la Nueva Mayoría nos quedan tres meses; de acá al 2 de julio no es mucho lo que podamos hacer. En cambio, para la primera vuelta nos quedan ocho meses. Yo soy partidario de convertir la primera vuelta en una gran primaria de la centro-izquierda, como ha dicho mi partido, y por lo tanto, más que un emplazamiento, es una invitación a los demás partidos de la centro-izquierda a seguir ese camino.

– ¿Usted cree que en una próxima junta nacional se pueda tomar ese camino? ¿El de la primera vuelta?

– Yo espero que sí. Es más, yo quiero que ojalá esa sea una decisión un militante un voto, de las bases del partido, porque es una de las decisiones más importantes de los últimos 26 años. Yo siempre he sido un militante disciplinado pero mientras no se decida, yo voy abogar por una primera vuelta. Creo que la imagen de la Nueva Mayoría es más de lo mismo, tenemos que asumir que somos minoría y además seamos claros, si no hay una candidatura presidencial DC en la primera vuelta, en la papeleta presidencial, mucha gente de centro va a votar por la derecha; así que no creo que estemos en el ánimo de subsidiar a una candidatura de la derecha, eso sería un gran error.

– ¿Qué rol tendrá en la campaña?

– Yo soy el candidato a senador por la región de Valparaíso, va a ser la campaña más emblemática de todo el país, porque no hay elecciones ni en la región Metropolitana ni en la del Bío Bío y por supuesto, seré un soldado más en la campaña de Carolina Goic en las 38 comunas de la región de Valparaíso.

– Jorge Burgos, uno de los autores del libro, ayer en Radio Zero, dijo que por Piñera no votaría y que por Guiller le costaría mucho. ¿Qué le parece?

– Hay que ir dando los pasos uno a uno, por ahora estamos con una gran candidata, Carolina Goic, le tengo mucha fe. Primero contemos los votos, ojalá en primera vuelta y después sacamos el resto de las conclusiones.

– Isabel Allende competirá en su zona ¿Qué le parece?

– Muy bien, bienvenida a la competencia política electoral. Por algo terminamos con el sistema electoral binominal, bienvenida Isabel Allende a la región de Valparaíso.

– ¿Qué opinión tiene sobre lo ocurrido con Bolivia en los últimos días?

– Chile tiene que mantener la línea de apego al derecho, al derecho internacional, al derecho de los tratados; esto se ha estado ventilando, no en la opinión pública, sino que en una corte Internacional de Justicia, el Presidente Evo Morales nos tiene acostumbrados a las provocaciones, las pataletas, las pequeñas rencillas, la escaramuza, yo creo que por ese lado no llegamos a ninguna parte y por lo tanto, creo que la Cancillería ha actuado muy bien, muy firme, en cuanto a decir que hay ciertas cosas que no se toleran y Bolivia claramente traspasó las líneas rojas que supone una relación entre dos países vecinos.

Por Carmen Novoa V.

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