Sin embargo, algunas sesiones amatorias pueden considerarse o muy buenas o pésimas. Más allá de la subjetividad, existen errores comunes que no deben cometerse y que pueden matar cualquier pasión. Aquí, cinco de ellos.

• Compararse con las películas. Es frecuente que las parejas vean cintas condicionadas para imitar posiciones. Esto puede ser bueno para salir de la rutina, siempre y cuando los amantes no se sientan presionados y no tengan expectativas erróneas.

• Creer que el sexo es sólo la penetración. Esta premisa limita y empobrece la vida erótica de cualquier pareja, ya que sólo se le importancia a los genitales y a una práctica concreta entre otras tantas. Así se deja de lado el resto de las opciones, como el sexo oral, la masturbación, las caricias, los besos, y los masajes eróticos.

• Pensar que el placer de la pareja sólo depende de uno. Más allá de que es vital saber lo que le gusta a nuestro partenaire, no es completamente la responsabilidad de uno que la otra persona llegue a un orgasmo, ya que eso depende también de un sinfín de factores externos. Aunque sí se debe registrar las reacciones del amante ante un estímulo determinado.

• Darle excesiva importancia a la duración de una relación sexual. Si la pareja dura tres minutos o cuarenta no es importante, siempre y cuando se la pase bien. Además tampoco hay que preocuparse o presionarse para que el orgasmo llegue. Si uno se enfoca en disfrutar el momento, vendrá por sí sólo.

• Caer en la rutina. La monotonía suele matar las relaciones. Por ende, para mantener viva la llama es importante improvisar lugares para mantener encuentros sexuales, dejarse llevar por el momento, cambiar de posturas y sumar algún juguete erótico.

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