¿Qué son los orgasmos múltiples? ¿Cómo de fácil o difícil es tener uno de ellos? ¿Los has experimentado alguna vez? Seguramente sí, y ni siquiera te has dado cuenta. Una encuesta del portal ‘Lovehoney’ revela que el 75% de las mujeres han alcanzado el clímax dos o más veces seguidas. Como todo lo que rodea al sexo está abierto a la mitificación, probablemente más de uno o una presumirá de haber disfrutado más de lo que en realidad sintió.

Annabelle Knight es una prestigiosa sexóloga del Reino Unido que lleva años dedicándose a la divulgación de todo lo referente a las prácticas de alcoba. Y los orgasmos múltiples femeninos son una de las sensaciones más envidiadas por aquellas que sienten que su vida sexual podría ser mucho mejor de lo que en verdad es. A continuación veremos una serie de consejos para llegar al clímax una y otra vez, sin parar.

El ambiente (y el humor)

Al llegar por primera vez, notarás el cuerpo mucho más sensible. Además, la libido baja, y el cansancio se acentúa entre los dos. ¿Qué hacer para continuar sintiendo ganas? Knight propone acondicionar el espacio y los cuerpos. ¿Cómo? Con juegos previos que no precisen de un contacto sexual intenso.

Si quieres hacer que disfrute el doble o el triple, lo mejor será que guardes ‘tu soldadito’ en la primera tanda y te dediques a ella en cuerpo y alma

“Tienes más probabilidades de alcanzarlo en repetidas ocasiones si ya cuentas con estímulos sexuales externos: música, velas, masajes, películas o cualquier cosa que te excite”, afirma en ‘The Daily Star’. “Lo que debes hacer aquí es aumentar tu energía sexual”.

Sin penetración

Para conseguir aumentar el número de orgasmos, es necesario que el primero no se sienta tan intenso. Esto pasa por tomaros vuestro tiempo con los juegos previos y, a ser posible, no recurrir a la penetración la primera vez. “Una vez que tu cuerpo está excitado continúa con la estimulación genital”, aconseja la experta. “Cuando vas en busca de orgasmos múltiples, es mucho más efectivo que la mujer tenga su primer orgasmo a través de la estimulación directa del clítoris, ya sea con un vibrador, consolador o mediante la acción manual u oral”. Por ello, si quieres llegar varias veces o hacer que ella disfrute el doble o el triple de lo normal, lo mejor será que guardes ‘tu soldadito’ en la primera tanda y te dediques en cuerpo y alma.

El clítoris es importante

Por norma general, tener multiorgasmos cuesta. “Estimular el clítoris es una buena forma de recuperarse después de haber llegado por primera vez al clímax”, recuerda Knight. “Uno de los beneficios de tener vagina es que los periodos refractarios de las mujeres suelen ser mucho más cortos de los hombres. El clítoris a menudo solo necesita uno o dos minutos para recuperarse después del primer orgasmo, ya que los cuerpos femeninos pueden permanecer en la cima de la excitación sexual después del orgasmo de forma muy fácil. En cambio, los periodos refractarios de los hombres pueden durar desde varios minutos a un día, y tienden a alargarse a medida que se avanza en edad”.

Resístete al primer orgasmo

Una retirada a tiempo nunca es una derrota. Si te resistes al primer orgasmo, hará que el resultado final sea mucho más intenso. “Tómatelo con calma e intenta retrasar el primer clímax lo máximo posible, hasta que no puedas aguantar más”, asegura la sexóloga.

La clave está en continuar con la excitación que mejor te venga y volver al clítoris una vez te sientas preparada

“Al retroceder antes de que suceda, puedes aumentar de forma muy significativa la cantidad de tensión sexual que recorre todo tu cuerpo. Esto no solo aumenta tus posibilidades de gozar de un primer orgasmo explosivo, sino que también te prepara para los demás”.

Investiga tus puntos débiles

Prueba diferentes movimientos, técnicas o posturas hasta que logres encontrar aquella a la que no puedes resistirte. “Después de tu primer orgasmo, todo se reduce a la experimentación”, asevera Knight. “Si tu clítoris está tan sensible que te duele solo con rozarlo, deja que que te acaricie el resto del cuerpo. Prueba diferentes tipos de estimulación: los pechos, pies, vientre… La clave está en continuar con la excitación que mejor te venga y volver al clítoris una vez te sientas preparada”.

Aprieta los músculos

Realizar ejecicios de Kegel puede conseguir que tus noches de pasión sean mucho más intensas. No solo harán que tu primer orgasmo sea más pleno, sino también los siguientes. “El músculo pubococcígeo, que se flexiona con un ejercitador Kegel, se extiende desde el hueso púbico hasta el clítoris. Al realizar estos ejercicios todos los días, lograrás una excitación mucho más potente, un canal vaginal más estrecho y orgasmos más duraderos y mejores”, observa Knight. “También obtendrás beneficios en tu salud física, como una menor probabilidad de sufrir complicaciones vaginales después del embarazo”.

/psg