La NASA, FEMA y sus colegas científicos de todo el mundo pondrán en práctica décadas de investigación y conocimiento al simular un escenario de impacto de asteroides a gran escala. La idea es probar las líneas de comunicación entre científicos, entidades gubernamentales y equipos de respuesta a desastres podría salvar innumerables vidas en caso de un “ataque real” de asteroides. El escenario evaluará las relaciones entre una variedad de organizaciones, incluida la Oficina de Coordinación para la Defensa Planetaria de la NASA, el Grupo de Concientización sobre la Situación Espacial de la ESA y la Red Internacional de Alerta de Asteroides, todos los cuales transmitirán información en un esfuerzo coordinado durante el simulacro de catástrofe.

El evento ficticio será lo más real posible, con los astrónomos siguiendo la trayectoria de la roca espacial hacia la Tierra. El escenario llegará a un punto crítico cuando los científicos descubran que el asteroide tiene una probabilidad del uno por ciento de impactar contra la Tierra, que es el valor mínimo para iniciar la defensa planetaria. Entonces la NASA y las demás organizaciones tendrán que coordinarse mientras elaboran planes para la misión que podrían hacer que el asteroide cambie su curso y evitar el impacto por completo. Pero tal vez no se trate después de todo de un simulacro.

La inquietante advertencia del administrador de la NASA

El administrador de la NASA Jim Bridenstine cree que la posibilidad de que un asteroide apocalíptico impacte contra la Tierra no es algo únicamente que puede ocurrir en las películas de ciencia ficción. Bridenstine defendió por qué Estados Unidos debería fortalecer su defensa contra los eventos de meteoros el lunes en la Conferencia de Defensa Planetaria 2019 en Washington D.C.

“Tenemos que asegurarnos de que la gente entienda que esto no se trata de Hollywood, no se trata de películas”, dijo Bridenstine en la conferencia. “En última instancia, se trata de proteger el único planeta que conocemos, ahora mismo, que alberga la vida y ese es el planeta Tierra”.

Señaló el evento de Chelyabinsk como evidencia de la creciente seriedad y potencial de estos eventos. El bólido, que explotó sobre la cordillera de los montes Urales en febrero de 2013, fue el mayor impacto de meteorito registrado en más de un siglo, después del evento de Tunguska de 1908. Más de 1.600 personas resultaron heridas por la onda de la explosión, que se estima que es tan fuerte como 20 bombas atómicas de Hiroshima.

Si bien los astrónomos nos dicen constantemente que este tipo de eventos ocurre una vez cada 60 años, Bridenstine recordó que han ocurrido tres veces en los últimos 100 años. Y si nos basamos en este último porcentaje, significa que otro evento en la escala de lo ocurrido Chelyabinsk podría suceder de nuevo, dentro de muy poco.

«Desearía poder decirles que estos eventos son excepcionalmente únicos”, dijo Bridenstine. “Pero no lo son”.

Bridenstine explicó que la defensa planetaria es tan prioritaria como otros objetivos de la NASA, como llevar de nuevo humanos a la Luna. Añadió que la NASA está trabajando para detectar y buscar el 90 por ciento de los asteroides cercanos que miden 140 metros o más, lo que puede causar un daño potencialmente catastrófico después del impacto. El administrador de la NASA reiteró que parte de los esfuerzos de la NASA para defender la Tierra contra los asteroides incluye la misión de la Doble prueba de Redirección de Asteroides (DART), que está programada para despegar en junio de 2021 e incluye la colaboración de SpaceX de Elon Musk La innovadora misión será el primer intento demostrado de desviar un asteroide al estrellar deliberadamente un objeto contra él a gran velocidad.

El asteroide del fin de los tiempos

Parece ser que las palabras de Bridenstine han provocado todo un revuelo entre la sociedad, quienes creen que el administrador de la NASA esta advirtiendo seriamente del inminente impacto de un gran asteroide. Pero Bridenstine no es el único en advertir de los peligros de las rocas espaciales. En 2013, Charles Bolden, quien en aquel entonces era el administrador de la NASA, dio un sorprendente consejo de que hacer en caso de que un asteroide se acerque hacia la Tierra: rezar. Eso es todo lo que cualquier persona podría hacer ante desconocidas rocas espaciales que podrían estar en curso de colisión con la Tierra.

“Tuvimos la suerte de que los eventos del mes pasado (Chelyabinsk) fueron simplemente una coincidencia interesante en lugar de una catástrofe”, dijo Bolden. “Un asteroide de ese tamaño, de un kilómetro o más, podría acabar con la civilización”.

Por su parte, expertos en profecías bíblicas creen que los últimos asteroides que han llegado a la Tierra son una de las muchas señales de advertencia anunciadas en las escrituras bíblicas. De hecho, esto es lo que ya sucedió en el capítulo 9 del Éxodo, cuando el fuego se mezcló con el granizo y el granizo cayó sobre la Tierra y el fuego recorrió la Tierra creando un caos. Y se a estas señales le sumamos las declaraciones de Bridenstine y Bolden, entonces podríamos encontrarnos ante la inminente llegada del verdadero asteroide del fin de los tiempos.

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