“Pequeñez de la guerrilla política”. La frase es parte del mensaje que lanzó esta semana uno de los hijos del Presidente Sebastián Piñera, Cristóbal, para abordar la controversia que se generó por su presencia y la de su hermano en un encuentro con empresarios chinos en Shenzhen, durante la gira a China.

Ese evento fue calificado por la vocera de gobierno, Cecilia Pérez, como “abierto”, lo que fue desestimado el viernes por uno de los miembros de la delegación, el diputado Pepe Auth, quien sostuvo que “la prensa toma fotos y luego se cierra la puerta” y que “son privadas y cerradas, donde el único que habla es el Presidente y los interlocutores chinos”.

Las aprensiones por la presencia de los dos hijos de Piñera en ese encuentro siguen siendo parte de los cuestionamientos de la oposición y del análisis que se hace en el oficialismo sobre una decisión que, hasta ahora, no tiene un responsable claro. Mientras la oposición cuestionó directamente al Mandatario, el presidente de RN, Mario Desbordes, apuntó al Segundo Piso y Auth aseguró que el propio Piñera le comentó que esa determinación “no la tomé yo”.

Lo que sí está claro, más allá de las responsabilidades, es el impacto que generó esa controversia. Según la última encuesta Cadem, realizada entre el 2 y el 3 de mayo, a un 60% de los consultados le parece “mal” que el Presidente haya invitado a sus hijos al viaje, mientras que a un 33% le parece “bien”. Y ante la consulta sobre la participación de ellos en la actividad con empresarios chinos, quienes lo consideran como algo negativo aumentan a 65%, mientras que un 27% cree que está “bien”.



Otro elemento que grafica el impacto que tuvo ese hecho es la definición sobre la “noticia más importante de la semana” que realiza la encuesta Cadem: un 35% dice que lo más relevante fue la crisis en Venezuela, seguido por el temporal y emergencia en Puerto Montt (13%), la reforma a la salud (12%) y, precisamente, el viaje de Piñera a China y la presencia de sus hijos (12%), hecho que supera, incluso, a un acontecimiento relevante para la agenda del gobierno: el anuncio de la devolución de dineros por los medidores eléctricos (9%). Es decir, la polémica por el viaje de los hijos de Piñera no solo terminó opacando -como lo admiten en el oficialismo- los objetivos de esa gira, sino que también superó en términos de importancia para las personas a un anuncio con el que La Moneda buscaba dejar atrás los efectos negativos que tuvo el tema de los medidores eléctricos para la aprobación del Ejecutivo .

Además, el gerente de Asuntos Públicos de Cadem, Roberto Izikson, dice que “los medidores siguen siendo el principal tema que ha afectado de forma negativa la aprobación presidencial, mucho más que Catrillanca”. Ese tema -recalca- ha estado presente nueve semanas consecutivas entre las razones que da la gente, espontáneamente, para justificar su desaprobación a Piñera.

En contraste, la polémica por los hijos de Piñera, en todo caso, no mermó aún más el ya bajo nivel de respaldo presidencial. La medición muestra que la aprobación al Mandatario se mantiene en un 35%. Si bien es el peor resultado de todo su gobierno, es la misma cifra que la semana anterior y es casi inalterable desde el 36% registrado a inicios de abril.

Al respecto, Izikson explica que “es porque hubo un feriado entremedio y se metió la crisis de Venezuela, que fue la principal noticia de la semana”.

La desaprobación, en tanto, es de un 52%, un punto porcentual menos que la semana anterior, lo que está dentro del margen de error de la muestra (+/- 3,7%), que incluye 707 encuestados telefónicamente.

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