El alza en el precio de las cuentas de la luz de 10,5% promedio podría tener un impacto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de hasta dos décimas. Esos son los primeros cálculos que realizan los economistas luego de conocer el decreto precio nudo promedio de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Los economistas señalan que el impacto de este incremento se concretará en el IPC de mayo. Es decir, si para ese mes las perspectivas hasta ahora se ubicaban en 0,4%, podrían empinarse hasta 0,6%. Esto a su vez repercutirá en la inflación esperada para el año situándose más cerca de 2,7%.

En ese sentido, el economista jefe de BCI, Sergio Lehmann, sostuvo que “el mayor precio de la electricidad se advertirá en inflación de mayo, que esperamos llegue a 0,5%”. Asimismo “esperamos que a ese entonces inflación en 12 meses llegue a 2,7%”.

Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica, acotó que esta alza podría significar que los precios cierren 2019 en torno a 2,7% – 2,8%. Misma visión es la que entregó Nathan Pincheira de Fynsa.

Pese a esta aceleración que tendrían los precios, el mercado financiero –tasas swap- borro su visión de una posible alza de tasas en 2019, consolidándose ese escenario de mayor expansividad monetaria. En ese contexto, de concretarse un movimiento sería en febrero del próximo año.

Para Alarcón esta consolidación de una pausa extendida ya está prácticamente internalizada por todos los agentes de mercado, e incluso no descarta que el próximo movimiento sea a la baja.

Felipe Valenzuela, economista de Tanner Investments subrayó que “la actividad se ha visto más lenta ante la desaceleración de la minería, cuya actividad esperamos se recupere durante el segundo semestre. En base a lo anterior, esto llevaría al BC a mantener una política monetaria similar durante el resto del año, situación que los activos financieros también reflejan en el mismo horizonte”.

Pincheira, en tanto, argumentó que “si hoy tuviésemos que jugarnos por un alza o una mantención durante el 2019 (asumiendo que nuestro base es solo un incremento de 25 pb), nos quedaríamos con la segunda opción. Sin embargo, nos parece aún prematuro plantear que el próximo movimiento será una baja. Para aquello, la tendencia inflacionaria debería cambiar, ya que, aunque lenta, su dirección aún va hacia una convergencia al 3,0%”.

Los expertos añaden que es poco probable que en la reunión de Política Monetaria del miércoles el Banco Central cambie su discurso monetario. Esto porque prevén que el espacio más propicio para moderar la trayectoria de la tasa de interés sea en el próximo Informe de Política Monetaria de junio.

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