En el patio de Los Cañones de La Moneda, con más de 300 invitados –entre ellos el exabanderado presidencial José Antonio Kast y el exministro de las Culturas, Mauricio Rojas-, el Presidente Sebastián Piñera participó, junto al politólogo Francis Fukuyama, de una nueva charla de “Diálogos en La Moneda”, ésta vez titulada como “Desafíos de la democracia”.

Pasadas las 12.30, Fukuyama -quién se sentó junto a Piñera en una tarima que dispusieron en el patio- comenzó su intervención planteando los “riesgos” que existen para América Latina ante el avance del populismo. Así, por ejemplo, mencionó que también hay “populismo de derecha” como en el caso de Brasil con el Presidente de dicho país, Jair Bolsonaro. Además, cuestionó el estilo de liderazgo del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.

De igual manera, Fukuyama abordó el problema de la corrupción que existe en la región y relevó que Chile es, a su entender, uno de los países menos corruptos de América Latina.

Luego fue el turno de Piñera, quien también abordó diversas temáticas como el populismo, el crecimiento económico y el debilitamiento de las instituciones y el deterioro de la política.

“En Chile tenemos una gran tarea, una gran misión. Sabemos que fuimos la colonia más pobre de España en América Latina. Nos hemos transformado en el país con mayor ingreso per cápita, con el mayor desarrollo humano. Pero estamos a medio camino, todavía no hemos cruzado el desierto, todavía podemos ser capturados por la trampa de los países de ingreso medio”, indicó el Presidente.

El Mandatario también habló de la necesidad del fortalecimiento de las instituciones en el país, algunas hoy fuertemente cuestionadas . “Cuando uno ve lo que estamos viendo hoy. El Poder Judicial, la Fiscalía, las FA.AA., el Congreso, todas las fuerzas morales, la Iglesia, todas nuestras instituciones se están debilitando. Cuando uno ve la calidad de la política, yo recuerdo con nostalgia los años 90, cuando me tocó ser senador y había un sentido de compromiso, de lealtad, con la causa noble y última de la política. Yo recuerdo que en esos tiempos, bueno era la recuperación de la democracia, era un tiempo muy épico, con grandes causas. La calidad de la política yo siento que también se está deteriorando”, señaló.

Realizando, además, una dura crítica al populismo: “Otro de los graves peligros que experimentamos es el populismo, ese populismo demagógico, irresponsable, que surge y tiene un caldo de cultivo, cuando los gobiernos, las instituciones, los Estados, no están dando respuesta a las necesidades y exigencias de las personas. Y que se caracteriza por siempre dividir al mundo entre los buenos y los malos, que también en proponer soluciones fáciles a problemas difíciles. A prometer el cielo sin ningún sacrificio. Que todos son derechos sociales, pero no hay ninguna responsabilidad ni ningún deber, y por lo tanto usted merece todo y el Estado le debe todo, eso es parte de lo que es el populismo, sin destacar que por su puesto tienen necesidad y derechos, pero siempre tienen responsabilidades y deberes”, declaró.

El Mandatario también dedicó palabras a la economía y el nivel de la igualdad de ingresos que tiene Chile hoy, así como a la reforma tributaria, criticando de pasada al gobierno de su antecesora, Michelle Bachelet.

“Chile ha ido mejorando su índice de ingreso. Y lo vemos por todos los indicadores, el coeficiente de Gini, el porcentaje del 20% más rico, por el del 30% más pobre, cualquiera de esas medidas. Algunos dicen que el sistema tributario en Chile no produce diferencias. Uno de los países en América Latina que más cambia su distribución del ingreso, antes y después del Estado, es Chile. Un tercio se debe a un sistema tributario que incorpora elementos de progresividad, los otros dos tercios se deben a un sistema de gasto social que focaliza en los sectores más vulnerables y más pobres”.

Para agregar luego que “no hay nada más progresista que el desarrollo, que el crecimiento; no hay nada más retrógrado que el estancamiento y la mediocridad. Igual como hoy que estamos discutiendo grandes reformas en nuestra país, no hay mejor política fiscal que el crecimiento económico. Por ejemplo, la reforma tributaria que se hizo en el gobierno anterior quería recaudar un 3% del producto, pero el menor crecimiento que significó esa reforma tributaria, nos hizo perder tres veces en términos de recaudación por menor crecimiento que lo que la propia reforma aspiraba a recaudar”.

El Presidente concluyó que “la gran misión de una generación que nos antecedió fue recuperar de forma inteligente nuestra democracia, y lo hicieron. Y lo hicieron bien. Nuestra gran misión es transformar a Chile en un país desarrollado, sin pobreza, que logre generar oportunidades para que todos desarrollen sus talentos, seguridades para que todos tengan una vida con dignidad y que cada uno pueda ser el arquitecto y el principal conductor de su propia vida”.

/psg