En horas de esta mañana se produjo una diligencia en el marco del denominado caso Huracán que afecta a uno de los miembros de la Fiscalía de O’Higgins que ha estado en la palestra las últimas semanas: el persecutor de Alta Complejidad de la zona, Sergio Moya.

Fuentes cercanas a la diligencia señalaron a La Tercera que se trata de una orden de entrada y registro a su hogar, todo esto enmarcado en el caso donde se le imputa a personal de Carabineros de La Araucanía la falsificación de evidencia para inculpar a comuneros mapuche de atentados incendiarios.

Entre las especies que incautaron desde su casa en Rancagua está el teléfono del persecutor, el que será periciado por personal de la Policía de Investigaciones.

Durante todo este tiempo, Moya mantuvo la calidad de testigo en la investigación que está a cargo del fiscal regional de Aysén, Carlos Palma; sin embargo, para que se decretara una medida intrusiva en su domicilio, su condición tuvo que haber pasado a la de imputado.

Denuncia de Arias: El mail que vincula a Moya con el caso Huracán

Esta diligencia se produce el días después que el suspendido fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, prestara declaración ante su par de Magallanes, Eugenio Campos, por la acusación en su contra que el propio Moya realizó.

Más allá de la denuncia que pesa sobre el regional, en la diligencia de ayer la defensa de Arias entregó a Campos un mail que, aseguran, recibieron de forma anónima. En este, que está dirigido por parte de Moya al mayor de Carabineros, Patricio Marín.

En el correo electrónico, Moya aparece asesorando al uniformado, e indicándole que las pericias para indagar la implantación de mensajes WhatsApp en los teléfonos de los comuneros no podría llevarse a cabo por personal de la PDI, ya que estos se darían cuenta de la imposibilidad técnica de “pinchar” los mensajes de la aplicación.

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