El Tottenham Hotspur vivió la mejor gesta de su historia al conseguir por primera vez una final de Liga de Campeones. Su rival de turno tenia grandes expectativas de llegar al partido definitorio, en gran parte al trabajo hecho en el primer partido, donde Ajax había derrotado a los ingleses.

El ímpetu juvenil de los holandeses se vio en la ida, consiguiendo el 1-0 que daba para soñar. Sin embargo, los Spurs tenían una carta bajo el brazo y superaron la adversidad con oficio, incluso teniendo la mayor parte de la serie con clara desventaja en el marcador.

Todo comenzó bien para los dirigidos de Erik ten Hag, a los 5 minutos Matthijs De Ligt abrió la cuenta para alegría de los locales y si bien el control del balón y las acciones fue repartido entre los 2 equipos haciendo un duelo entretenido, fue Ajax más efectivo y tomo mayor ventaja en la primera etapa.

A los 35′ Hakim Ziyech, puso todo el talento marroquí para sacar un remate que dejó sin opciones al portero Hugo Lloris. 2-0 y a los londinense les costaba tres goles la clasificación.

El segundo tiempo tuvo a ambos equipos con opciones claras de anotar, pero el Tottenham corrió mejor suerte y subió el nivel de juego, Danny Rose se adelantó para ser un agente más de ataque y junto con  Lucas Moura y Son Heung-Min, se generaron las mejores situaciones de gol.

Lucas Moura tuvo una noche de ensueño, convirtió los tres goles de su equipo, primero a los 55′, luego a los 59′ y finalmente a los 96′, para lograr la hazaña en un duelo casi imposible de remontar.

Una de las mejores versiones de Champions League hemos visto en las ultimas temporadas, con partidos muy abiertos e impredecibles. Gran trabajo el de Mauricio Pochetino, que llevó su idea de juego a la cancha, para desarrollarla al pie de la letra y conseguir por vez primera una final para los Spurs.

Por: Felipe Álvarez Oñat