Colo Colo recibió a Palestino en el estadio Monumental, que una semana antes habia sido el escenario de los lamentos albos al quedar eliminados en Copa Sudamericana por la via de lanzamientos penales. Esta vez, la hinchada del local se fue contenta tras el triunfo conseguido.

El encuentro comenzó con poca claridad en las llegadas a los arcos y en la intensidad del juego, el ritmo no cambió; los balones parados fueron la clave para abrir el marcador.

Luis Jimenez sirvió una falta al área que encontró la cabeza de Lucas Passerini, quien saltó más que los defensas para conectar y mandar el balón al fondo de la red (24′).

Los árabes pudieron haber corrido con más fortuna, de no ser por el poste y Matías Zaldivia, que salvó la segunda cifra de la visita, que se frotaba las manos ante jugada de tal peligro.

El partido siguió avanzando y Mario Salas tuvo que buscar alternativas para hacer frente al juego de los árabes. La entrada de Iván Morales por Gabriel Costa cambió el rumbo del partido, que se vino a definir recién a falta de 5 minutos para el final del tiempo reglamentario.

A los 85 minutos, el balonazo al área era la constante en los de Macul, que solo tenían en mente encontrar el gol a como diera lugar. Juan Manuel Insaurralde aprovechó el pivoteo de Jorge Valdivia para rematar de zurda y dejar sin ninguna opción de contener a Fabián Cerda.

Pero si creían que ya lo habían visto todo, se equivocan. Crisitian Garay agregó 7 minutos de descuento y en el 90+5 apareció la joven figura de Iván Morales para consagrarse en una soñada noche, recibió el balón dentro del área, eludió a un defensa y con espacio remató para marcar el segundo gol.

El duelo no tuvo más novedades y Mario Salas por fin sonríe, teniendo en mente que no le debe perder pisada al puntero y ya debe preparar el clásico ante la U del próximo fin de semana.

Por: Felipe Álvarez Oñat