El torero Morante de la Puebla ha causado revuelo en las redes sociales al secar con un pañuelo las lágrimas de un toro antes de matarlo. Los hechos ocurrieron este viernes en la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, durante la Feria de Abril, cuando el torero sacó un pañuelo, se acercó al animal y le limpió las lágrimas.

El gesto, aplaudido en la plaza, ha sido muy comentado en las redes sociales, donde muchos usuarios han compartido las imágenes del momento mientras otros han criticado la actitud del torero, al que han calificado de “psicópata”, “sádico enfermizo” o “repugnante”.
Demencial y perverso; tradicional y sentimental, así son los comentarios que se emiten desde dos mundos distintos. La matanza de un ser vivo es la forma más sádica de mostrarle al mundo la mente tan retorcida que una persona puede tener, dicen unos. Otros se encargan de defender sus gustos y sus pasiones como mejor les plazca.

Curro Cúchares fue un afamado torero del Siglo XIX que nació en Madrid y falleció en La Habana en 1868. Popularizó un desplante que consiste en limpiar con un pañuelo la frente de los toros antes de darle la muerte eterna. Esto fue repetido por Joselito el Gallo años después y en este 2019, José Antonio Morante Camacho se encargó de repetirlo como una forma de homenaje para su eterno ídolo, Joselito.

Morante de la Puebla, como también es conocido, quiso hacer una veneración que fue aplaudida por muchos y repudiada por otros.

La eterna discusión de si la tauromaquia es un deporte trajo un capítulo más, gracias a José Antonio Morante Camacho, quien presuntamente intentó seguir los pasos de su ídolo e hizo uno de los actos más polémicos en el arte de los toros.

El pasado 10 de mayo se llevó a cabo la Feria de Sevilla,  en España y el torero español dio acto de presencia con la firme convicción de demostrar que es alguien diferente. Y sin duda lo hizo. El “matador” realizó una gran faena y llegó al punto máximo de toda corrida. Debía culminar su trabajo con la tradicional matanza del toro, pero antes de hacerlo acercó un pañuelo a la frente del animal y secó sus lágrimas antes de la última estocada. El toro se queda quieto y deja que Morante le pase su pañuelo alrededor de los ojos y la nariz.

Adjetivos calificativos han sobrado en las redes sociales y han dado la vuelta al mundo, desde el “psicópata”, “salvaje”, “enfermizo” y “torturador”, hasta el reconocimiento por el sentimentalismo mostrado. Incluso, muchos aún se encuentran en debate para saber qué secaba realmente el torero, ¿lágrimas o sudor? No se sabe, pero es un hecho que esto traerá muchas marchas y solicitudes de leyes para abolir este “deporte”.  En Chile el rodeo, en España la tauromaquia…

Juzgue usted

/CAROLINA BRAUN