Este primer semestre se ha registrado un boom de personas que quieren contraer matrimonios, tanto por el civil como también por la Iglesia. Ahora bien, hay que tener especial cuidado al elegir la agencia o servicios de matrimonio que acompañará a la pareja y familia durante el tiempo que dure la organización de dicho evento, ya que es probable que estos servicios puedan tratarse de un fraude y hacerlo caer en el cuento del tío.

Y sobre esto cabe preguntarse ¿cómo podemos darnos cuenta de que nuestra agencia o banquetera cumple con todo lo legal y no tratará de estafarnos?

La socia directora de Rojas Abogados, Lya Rojas, explicó cómo poder evitar una estafa de esta índole. “Hay que determinar si la empresa es sólida, teniendo eso sí información real y concreta de la antigüedad que tiene dicha entidad”, manifestó la especialista.

 

Luego aconsejó a todas las parejas que se encuentran en el período de búsqueda de banquetearías o agencias de novios que se “preocupen de que la empresa que contraten tenga todas las recomendaciones y que puedan ver las críticas constructivas o destructivas en las propias páginas de Internet, entre ellas, reclamos.cl y matrimonios.cl. Lo principal informarse si cumplen con todo el requisito de conocimiento de cómo organizar un matrimonio”.

 

Además, la jurista expresó que cuando una pareja ya está frente a una estafa de su banquetera lo primero que debe realizar “es una denuncia ante Carabineros, PDI o incluso en la Fiscalía correspondiente. También puede presentarse una querella patrocinada por un abogado ante el Juzgado de Garantía competente”.

 

“A través de la denuncia no solo se busca recuperar el dinero”, aseguró la abogada, agregando además que “si no se está conforme con aquello, lo recomendable es iniciar una acción civil tendiente a indemnizar los perjuicios sufridos, dentro de los que se comprende el daño moral”.

 

Por otro lado, el abogado director de Schilling Abogados, Mario Schilling, aclaró que “hay que distinguir entre una ´estafa´ y un ´incumplimiento de contrato´, que son dos situaciones que se parecen, pero desde el punto de vista jurídico son muy diferentes”.

Es por esto que Schilling explicó que “se debe tener en consideración si lo realizado por la entidad en contra de la pareja se trata de un incumplimiento que se encuentra dictado en el contrato firmado o de una estafa”. Segundos después añadió que “sin duda alguna estaremos frente a una estafa si la agencia nunca ha sido agencia, sino una fachada falsa destinada a engañar personas y captar dinero de ellas”.

“Por lo tanto, no es lo mismo una estafa que es una conducta delictiva que requiere engaño o una simulación o apariencia de ser una empresa”, precisó el abogado, concluyendo además que “si se suscribe un contrato con una agencia matrimonial y ella no cumple con lo estipulado, ya sea en las condiciones o plazos o bien se cumple parcialmente o en forma distinta de la esperada por el cliente, entonces, la legislación chilena permite accionar civilmente en contra de dicha empresa a través de una demanda por incumplimiento de contrato”.