El cuadro pirata parecía celebrar cuando bien entrado el partido se puso en ventaja, pero el fútbol estaba para sorpresas y los dragones celestes tuvieron la oportunidad de igualar el marcador cuando ya se terminaba el encuentro.

Rubén Farfán y Cristián Canío fueron los principales generadores de peligro en la primera parte, pero no fueron capaces de traducir en gol esas ocasiones.

La segunda etapa tuvo más equilibrio y el equipo de Pablo Sánchez intento llegar a portería rival, sin tener éxito.

Todo cambiaría al minuto 80′ con una dudosa mano de Pablo Corral, que Nicolás Gamboa no dejó en las anécdotas y cobró dentro de la zona de peligro, desatando la furia de la parcialidad visitante.

Cristián Canío convirtió desde los 12 pasos y ya la hinchada pirata empezaba a ilusionarse con la victoria.

Pero el equipo de Tierra de Campeones no se rindió y ante la injusticia que les significaba ir perdiendo la brega, fueron a buscar el empate de todas formas.

Sin bajar los brazos, ya en el área del cuadro pirata, apareció la mano de Sebastián Silva que fue la clave para señalar nuevamente el tiro desde los 11 metros.

Esta vez la alegría estuvo del lado celeste y Pablo Corral, quien había cometido la pena máxima en favor de los locales, se desquitó a los 94′ minutos lanzando con nervios de acero el balón, que eso si se estrelló en el poste pero ingresó a los cañamos del portero Matías Cano.

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