El Gobierno anunció que se había dado luz verde al proyecto ferroviario Santiago – Melipilla, cuya construcción comenzará en el 2020, el cual estará activo en el 2025.

Según el presidente de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE), Pedro Pablo Errázuriz, la obra mejorará la calidad de vida de alrededor de dos millones de personas, con 60 millones de pasajeros al año quienes lograrán disminuir sus tiempos de viajes en hasta dos horas.

“Es un día muy especial para todas las personas que habitamos fuera del Santiago urbano. Yo vivo en Buin, por lo que soy usuario del metro tren Santiago – Rancagua, y vi cómo eso le cambia la calidad de vida a las personas que habitan fuera de Santiago”, destacó el diputado UDI Jaime Bellolio, representante del Distrito 14 de Buin.

“Es lo que se había prometido y es lo que se quería hacer con las personas que viven en la provincia tanto de Talagante como Melipilla, que están muchas veces casi 5 horas arriba de un bus para poder viajar a sus trabajos en Santiago. Ese viaje podría cambiar a 48 minutos, lo que significa una transformación importante de la calidad de vida”, complementó.

Conectividad a Valparaíso

 Desde la mirada de los expertos, Felipe Ulloa, ex consultor de la CEPAL en infraestructura y desarrollo, aseveró que, si bien el logro es importante y digno de felicitación, “no podemos olvidar que el Presidente Piñera también prometió un tren Santiago – Valparaíso”.

“Es necesario pensar en volver al uso del tren en el resto de las regiones del país, pues con esto se ganaría en reducción de tiempos de traslado y en el cuidado del medio ambiente. Ojalá podamos tener este tipo de trenes en regiones que hoy en día tienen alta saturación en calidad del aire. Esa es la gracia que tiene el tren”, aseguró el asesor en estas materias, refiriéndose, además, a cómo el ferrocarril puede ser un aporte en el cuidado del medio ambiente, en días en que los efectos del cambio climático están más presentes que nunca.

 

“Debemos seguir avanzando en calidad de vida con la reducción de tiempos de desplazamiento y de emisiones producto de los vehículos, que hoy están siendo dejados de lado gracias al tren. Este tipo de medidas deberían seguir construyéndose en el resto del país”, argumentó Ulloa.

Finalmente, llamó a no dormirse en los laureles y mirar hacia el futuro para hacer de esta iniciativa “el puntapié inicial de muchas otras que debieran seguir ocurriendo”, remató.

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