En marzo pasado dió la vuelta al mundo el caso de un niño peruano de 11 años que hace sus tareas bajo un poste de luz debido a que en su casa no tenían dinero para pagar la electricidad.

La escena, que fue captada en video a través de las cámaras de vigilancia, se registró en una zona humilde de la ciudad de Moche, en Perú.

Rápidamente la secuencia se hizo viral, no solo en Perú sino que además esta imagen dio la vuelta al mundo.  De hecho, la historia del pequeño conmovió a un millonario árabe de 31 años del Reino de Baréin, quien decidió ayudar al menor.

Ahmed Mubarak contactó a su abogado mexicano, quién tuvo el difícil reto de encontrar al pequeño. Finalmente pudo contactarse con la institución educativa Ramiro Ñique de Moche, lugar donde estudiaba Víctor.

Después de contactar con él, el empresario viajó 14 mil kilómetros para conocer al pequeño quien vive en la norteña ciudad de Trujillo.

El millonario, conmovido con la realidad del pequeño, le obsequió dos mil dólares, le ofreció construir una casa de dos pisos y darle un negocio a su madre.

“Cuando vi a ese niño sobreviviendo para tener éxito, sin dudarlo dije sí, yo iré donde ese niño y resolveré sus problemas”, explicó Yaqoob, quien viajó hasta Perú solo para conocer a Víctor.

“Este es el momento que yo esperé toda mi vida, encontrarme en los brazos de este niño. Es un honor para mí estar a su lado”, agregó

El empresario, quien es dueño de una fábrica de chocolates, admitió que él también tuvo una infancia difícil, motivo por el cual quiso dar una mano al pequeño estudiante.

“Quiero ver que los niños tengan una mejor vida que la que yo tuve. Cuando yo era joven mi vida no fue bonita, tuve malas experiencias cuando era niño. No quiero que nadie más pase por lo mismo”, sostuvo.

Es así como el millonario se comprometió no solo a reconstruir la casa de Víctor, sino que también le dará una pensión mensual para que pueda cubrir sus gastos. Además, creará un moderno laboratorio de computación en la escuela a la que asiste.

La idea de Yaqoob es la de regresar a Perú en diciembre próximo para supervisar personalmente los trabajos en la vivienda del menor, así como en su colegio.

Cabe señalar que un gesto que conmovió al árabe, es que Víctor pidió que las obras comenzaran en la escuela antes que en su hogar.

“Aunque mi casa sea humilde, las puertas siempre van a estar abiertas para usted”, comentó el emocionado niño.

/carolina braun