“Me alcancé a agarrar de una máquina y vino un amigo que es más gordo que yo, y se tiró encima mío… Yo pensé que íbamos a morir, de verdad… Quedé flotando como una especie de bandera… Sentí mucho miedo”.

 Pedro Veloso trabajaba como acostumbra en el taller mecánico llamado Biodiesel cuando vio algo que pensó que solamente lo haría a través de la TV o en el cine: un tornado iba hacia él. Sí, un tornado y en Los Ángeles.

“Estábamos en la oficina y salimos… Vimos las latas volando y como dos o tres segundos después les dije (a mis compañeros): ‘Entremos’, y en eso viene el tornado y me agarra”, afirmó.

Ahora, tras lograr superar un tornado, Veloso sigue trabajando como siempre, mientras los automóviles muestran la evidencia de lo que padecieron tras el singular fenómeno que ocurrió en Los Ángeles y que causó impacto a nivel nacional.

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