Este fin de semana he visto cientos de CARABINEROS en Los Angeles y Talcahuano, limpiando calles, retirando escombros, ayudando a ancianos, empujando autos, dirigiendo el tránsito bajo la lluvia y dando seguridad; no he visto ningún noticiero resaltando su accionar,… no he visto ningún diputado, senador o político mojándose los lomos, ayudando a la gente, llevando algo de alivio a esas familias damnificadas por el huracán. En mi deambular, pasándole guantes de trabajo a algunos carabineros para que protegieran sus manos de cortes por vidrios o latas de zinc, no vi a nadie del INDH, apoyando a la gente, llevando al menos una palabra de aliento. No, nadie…. solo carabineros y obreros municipales, vecinos y bomberos, boys scouts repartiendo café.

Ese es mi pueblo, esos son los CARABINEROS DE CHILE Y LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS DE MI PAÍS.

Sí, los mismos, esos que son denostados y agredidos en el cumplimiento de su deber, esos que son dados de baja y castigados por cumplir con el juramento que hicieron de proteger al más débil. Sí, esos mismos que VOLUNTARIAMENTE acuden en los incendios y desastres a ayudar a la comunidad en peligro y son agredidos. Ellos estaban bajo la lluvia y contra el viento.
No, no habían políticos y nadie de Derechos Humanos.
Solo los nombrados.
Honor y Gloria a Carabineros de Chile y a los Bomberos Voluntarios de mi país.
Que tengan un lindo y huracanado fin de semana.
Antonio, lector del Diario de Santiago

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