El torneo que pretende coronar a la campeona con el titulo de la “reina en tierra batida” no estará esta vez para el deleite de las principales candidatas. Cada una con realidades que no se esperaban tan temprano en el Major.

Al comienzo del abierto parisino el 28 de mayo, las cinco mejores rankeadas eran Naomi Osaka, Karolina Pliskova, Kiki Bertens, Petra Kvitova y Angelique Kerber. Ninguna de ellas superó la valla de 3 partidos y se fueron precipitadamente para la casa.

La japonesa Naomi Osaka, que gracias a ganar los dos últimos Grand Slam se ubicó como la Nº1, no pudo superar en tercera ronda a la checa Katerina Siniakova y se despidió del torneo pero no del trono en el circuito, porque otra nacida en República Checa perdió su partido; hablamos de Karolina Pliskova que cayó ante Petra Martic.

Otra decepción fue la de Kiki Bertens, la holandesa tuvo que retirarse del duelo que disputaba frente a Viktoria Kuzmova debido a no estar bien de salud.

Petra Kvitova ni siquiera alcanzó a jugar, al anunciar horas antes de su participación frente a la rumana Cristea que debía someterse a una resonancia magnética por una lesión en su brazo izquierdo.

La alemana Angelique Kerber no mostró el nivel esperado y con molestias en su tobillo se despidió ante la rusa Anastasia Potapova. Misma suerte corrió Serena Williams que no pudo superar a su compatriota Sofia Kenin.

La última sorpresa la dio la española Garbiñe Muguruza, que no pudo derrotar a Sloane Stephens y se despidió en el torneo de su especialidad este domingo.

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