Nos creemos invencibles y pensamos que las enfermedades son cosas de los otros. Hasta que no tenemos un problema de salud no nos damos cuenta de lo verdaderamente afortunados que somos cuando estamos sanos. Por eso mismo, a veces nuestro cuerpo nos da algunas señales que pasamos por alto, y que quieren decir que algo no funciona como debe.

Puedes pasarte el hilo dental, dormir más de 8 horas e ir al gimnasio todos los días y aun así sufrir alguno de estos síntomas. Como el conocimiento es poder, mejor estar prevenido. ¿Te sientes identificado con alguno de estos?

Dolor de cuello crónico

A veces, ese dolor puede llegar a las sienes o a las partes altas y bajas de la espalda. Simplemente, te acostumbras a vivir con ello. El hecho de que haya que estar en el trabajo ocho horas al día no significa, según explica el doctor Leon Turetsky en ‘Best life’, que tengas que llevar un ritmo de vida poco saludable.

El dolor de espalda y de cuello se produce por nudos musculares. En lugar de olvidarte de ellos, lo mejor que puedes hacer es intentar sentarte recto durante la jornada laboral o, mejor aún, levantarte de vez en cuando para estirar.

Estás perdiendo pelo

(Más del habitual). Si últimamente observas que se quedan muchos pelos en el peine o en la ducha podría ser un síntoma sutil de que te falta una proteína en la dieta. Es más importante de lo que podrías imaginar a simple vista, pues, si no se trata, puede conducir a la fatiga crónica o a un deterioro del sistema inmunológico. Ojo y acude al médico si piensas que es importante.

Siempre tienes sed

Querer agua después de un entrenamiento muy intenso es normal. Pero, ¿y si necesitas un vaso cuando estás tranquilamente sentado en el trabajo? Quizá es un poco menos común. La sed excesiva puede ser un indicio de un desequilibrio de azúcar en la sangre.

Las uñas débiles, amarillentas, quebradizas u oscuras pueden significar que tienes un grave problema de salud

En otras palabras, en algunas ocasiones es un signo temprano de desregulación de la insulina o incluso diabetes, así que si tienes sed y no solo de conocimientos, acude también a tu médico de cabecera.

¿Cómo tienes las uñas?

Si quieres ver cómo está tu salud, míralas. En ellas se manifiestan muchos de nuestros problemas de salud. Si las notas débiles, amarillentas, quebradizas, oscuras… puede significar muchas cosas, pero los cambios en ellas están relacionados con la dieta o los malos hábitos, como fumar. También puede ser una señal temprana de problemas en la circulación.

Te huele el aliento

No siempre es un signo de lo que has comido. A menudo está asociado con la gingivitis, una enfermedad bucal generalmente bacteriana que provoca inflamación y sangrado de las encías. Quizá cuando te lavas los dientes te sucede esto a menudo pero no lo consideras un gran problema. Sin embargo, según los últimos estudios, existe una relación entre la mala salud bucal y las enfermedades cardíacas, por lo que una visita al dentista nunca viene mal.

Pierdes peso

De manera alarmante y sin ninguna dieta. Podría parecer el sueño de cualquiera ahora que llega el verano, pero solo debe celebrarse cuando es intencional. Si no, puede estar asociada con diabetes, insuficiencia cardíaca o cáncer, por lo que pésate con asiduidad.

Tobillos hinchados

Muchas personas lo sufren después de un largo vuelo, pero si te sucede a menudo o diariamente quizá deberías comenzar a prestar atención. Un corazón que no funciona bien puede que no bombeé adecuadamente la sangre, y los pies o tobillos aquejados de inflamación pueden ser un signo temprano de que el músculo más importante de tu cuerpo no funciona como debería.

Tienes úlceras bucales

Quizá es por estrés o por un sistema inmunitario debilitado, pero hay personas que sufren de aftas todo el tiempo, y son terriblemente dolorosas. No solo eso, a veces pueden ser menos inofensivas de lo que parecen. Si no se curan en más de tres semanas pueden indicar que padeces cáncer de boca.

Los síntomas que acompañan en este caso incluyen dientes sueltos, dolor de boca y oído, o manchas blancas y rojizas en las cavidades bucales. Ten cuidado, la prevención es importante.

Vigila tus ojos

¿Tienes problemas de visión? Te pregunto mientras clavo mi pupila en tu pupila azul, ¿y los ojos secos? ¿No puedes conducir bien por la noche? Todo ello requiere que vayas al médico. Incluso un ligero color amarillo en las áreas blancas de tus ojos es algo que debes tener en cuenta. Podría ser una señal de que hay un problema subyacente relacionado con el hígado, el páncreas o la vesícula biliar.

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