Un alivio, aunque sea pasajero, nunca viene mal en Ferrari. Una tregua, pese a su brutal desventaja con el liderato, siempre supone una buena razón para que Sebastian Vettel expulse toda la rabia. La segunda ‘pole’ consecutiva en Canadá hizo estallar de gozo al líder de Ferrari, que vuelve a comandar la parrilla después de 17 carreras. A su estela, Lewis Hamilton y Charles Leclerc. También cerca, aunque un par de peldaños peor de lo esperado, los McLaren de Lando Norris y Carlos Sainz.

El español clasificó noveno, aunque partirá duodécimo, debido a una sanción por una maniobra ante Alexander Albon en el arranque de la Q1. Cuando se incorporaba a la pista estorbó al novato de Toro Rosso y los comisarios optaron por el castigo a última hora de la tarde.

Una mala noticia para McLaren, que no pudo confirmar en la Q3 las buenas sensaciones desarrolladas desde el viernes. Un error de Carlos en el último intento, cuando perdió el MCL-34 en la curva 8, apartaba de la mejora. “Me da un poquito de rabia, pero cuando quieres mejorar te expones a estos errores”, explicó Sainz.

Desde el viernes había sentido la amenaza de Daniel Ricciardo y Nico Hulkenberg, exponentes de la mejoría de Renault. Y en el momento de la verdad, el australiano se coló por delante de Pierre Gasly (Red Bull) y Valtteri Bottas (Mercedes). “El problema fue no repetir el 1:11.5 de la Q2. Por querer hacer 1:11.3 hice 1:13.9”, lamentó el ex de Toro Rosso. Desde luego, el McLaren volverá a mejorar sus prestaciones en la carrera, donde repetirán el pulso contra la marca del rombo.

La carrera dará comienzo a partir de mañana a las 14 horas con 10 minutos de Chile.