Los venezolanos aliviaron un poco sus penurias con la reapertura parcial de los puentes fronterizos con Colombia. Más de 70.000 personas lograron cruzar a pie el sábado para abastecerse o recibir atención médica, pese al bloqueo con contenedores que se mantiene del lado venezolano.

El régimen de Nicolás Maduro rehabilitó el paso peatonal por el estado Táchira después de haber ordenado, en febrero, el cierre de la frontera con Colombia para impedir el ingreso de ayuda estadounidense ante la severa escasez de alimentos e insumos médicos en su país.

La medida anunciada el viernes por el mandatario comenzó a regir el sábado y permitirá el ingreso y salida de venezolanos entre las seis de la mañana y nueve de la noche, explicó la vicepresidenta Delcy Rodríguez en un tuit.

Desde primeras horas, miles de personas se volcaron sobre los puentes fronterizos que conectan a Táchira y el departamento colombiano de Norte de Santander, según observaron periodistas de la AFP.

Unos 70.000 venezolanos cruzaron la frontera en ambas direcciones (AFP)

Unos 70.000 venezolanos cruzaron la frontera en ambas direcciones (AFP)

El jefe de Migración Colombia, Christian Krüger, señaló que unos 34.000 ciudadanos venezolanos ingresaron a Colombia el sábado y cerca de 40.000 retornaron a Venezuela.

Antes del cierre fronterizo, un promedio de 30.000 personas pasaban a diario por el Simón Bolívar, según cálculos de migración.

Si bien saludó la reapertura de los pasos limítrofes, Krüger reprochó al gobierno de Maduro por mantener bloqueado el tránsito por los puentes internacionales mediante contenedores repletos “de arena y piedra”.

El chavismo, que cortó relaciones con Colombia, interpuso los obstáculos en rechazo a la fallida entrada de ayuda estadounidense, que siempre denunció como un pretexto para una invasión militar.

El dictador Nicolás Maduro y el presidente interino Juan Guaidó (Reuters)

El dictador Nicolás Maduro y el presidente interino Juan Guaidó (Reuters)

Satisfacción a medias

Venezolanos que hablaron con la agencia AFP se quejaron igualmente de las largas filas y espera para cruzar hacia territorio colombiano.

Belky Rangel, de 34 años, llegó exhausta y a punto de llorar al puente Simón Bolívar. Tardó tres horas en pasar a Cúcuta desde San Antonio, Táchira, con sus dos hijas de ocho y cinco años enfermas. El viaje en autobús le hubiera llevado una hora y media.

/Infobae