Fue el 8 de abril cuando Isaías Fontecilla, funcionario de la Municipalidad de Lo Espejo, a través de una carta le dio a conocer a Paulina Cornejo, directora de Desarrollo Ambiental, un violento caso que “no puede quedar impune” y que se deben “tomar medidas disciplinarias y legales correspondientes” ante el hecho “grave como una violación” y que los tiene “a todos consternados”.

Los hechos ocurrieron el pasado 4 de abril y afectaron a Daniel -nombre que el reportaje le designó a la víctima para resguardar su identidad-, quien sufre una incapacidad cognitiva que lo hace pensar como un niño de diez años pese a que tiene el cuerpo de un hombre de 23 años.

Esa jornada, y antes de partir a su casa, se dirigió a los camarines para ducharsepuesto que es una medida de higiene interpuesta a los trabajadores del área de aseo y ornato. Ahí, otros cuatro funcionarios aprovecharon la oportunidad y abusaron sexualmente de Daniel, a quien -según relató su madre a CHV Noticias– “le desnudaron las piernas, le depilaron sus partes íntimas y le metieron el palo de escoba en el trasero”.

Una vez ingresada la denuncia, el 9 de abril, el alcalde de Lo Espejo, Miguel Bruna, encabezó una reunión con la mayoría de los integrantes del Concejo Municipal. Allí, fue notificado de lo ocurrido por el concejal Carlos Soto, quien le recomendó presentar una querella.

“Ahora no, que estamos en…”, respondió Bruna, pero fue interrumpido por Soto, quien expresó que “la verdad lo que ocurrió ahí fue violento, fue violento”. Ante eso, el jefe comunal se comprometió a realizar un sumario, pero lo cierto es que ninguna medida se tomó al respecto y los responsables no fueron sancionados.

La madre de la víctima, incluso, recuerda una reunión que sostuvo con Bruna. “Yo lo voy a arreglar”, le dijo el alcalde en esa oportunidad, lo que nunca ocurrió. “Dicho esto, hasta el momento no ha sucedido nada”, aseguró la mujer.