Desde hace semanas la salud del duque de Edimburgo, el príncipe Felipe (99 años), preocupa. El lunes fue trasladado a otro hospital, para ser sometido a exámenes cardíacos en otro centro de la capital, informó la Casa Real.

Frente a su delicado estado por estas horas, en la familia real se ha puesto sobre la mesa el tema de la herencia del ducado en Escocia, ya que es uno de los títulos nobiliarios más importantes que otorga la Casa Real británica, que está en riesgo de extinguirse.

Nacido en Corfú en 1921, Felipe fue príncipe de Grecia y Dinamarca, y vivió una difícil infancia acogido por diferentes parientes de toda Europa. Encontró su lugar en la Royal Navy, donde llegó a ser uno de los tenientes más jóvenes en la historia de la institución hasta su retirada tras el ascenso de Isabel II al trono. Allí accedió al status real.

Este ducado escocés fue creado en 1726 por el rey Jorge I para dárselo a su nieto Federico, y desde entonces solo lo han ostentado cinco personas, todos familiares directos del monarca. El príncipe Felipe es el primer hombre que lo lleva por su matrimonio con un miembro de los Windsor, ya que el padre de la entonces princesa Isabel, Jorge VI, se lo concedió en la víspera de su boda en 1947.

Para conservarlo, en 1999 se decidió que se lo pasaría a otro miembro. El elegido fue el príncipe Eduardo, el menor de los cuatro hijos de la Reina y el rey consorte. Carlos (71) ya era príncipe de Gales, además de haber recibido el ducado de Cornualles el día de su boda con Lady Di. Andrés (61) , tenía el de York, desde que contrajo matrimonio con Sarah Ferguson. Hoy, a raíz del escándalo de caso Epstein, debió renunciar a sus funciones reales, perdiendo los privilegios.

De esta manera, El príncipe Eduardo (56), conde de Wessex, sería la única opción para recibir el ducado de Edimburgo. Casado con Sophie (56), mantiene un perfil bajo centrado en la institución y en su familia. Tiene dos hijos, y desde que se convirtieran en padres, los condes de Wessex dejaron claras sus intenciones.

Por eso, casi se puede descartar que lord James sea el heredero directo del ducado de Edimburgo, a pesar de que va a ser el único nieto de la Reina, junto con Peter Phillips -quien tampoco lleva título real a petición de la princesa Ana- en condiciones de ostentarlo.

Los títulos subsidiarios asociados al ducado de Edimburgo son conde de Merioneth y barón Greenwich.

Se presume que una vez que Carlos llegue al trono, habrá una reducción de la miembros de la realeza. Tanto las asesores del príncipe Carlos como los de William (38) encontraron un punto en común para reducir los miembros de la Corona británica. El motivo: consideran que la única manera de que la Casa Windsor sobreviva al siglo XXI es manteniendo solo a la descendencia directa.

En su libro El príncipe Andrés, Epstein y el Palacio, el autor Nigel Cawthorne asegura que los equipos de ambos herederos de la Corona usaron la entrevista que brindó el príncipe Andrés a la BBC como una ocasión de “fuga oportuna” para eliminarlo de la escena, y que luego hicieron algo similar con Harry y Meghan Markle.

Una vez más el ducado de Edimburgo está en peligro, porque puede desaparecer.

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