“Una oposición legítima, efectiva y anclada en la sociedad”. Ese es el título del documento con el que llegará la presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Camila Rojas (Comunes), a la reunión que citó la bancada del PS este lunes para evaluar la pertinencia de una acusación constitucional en contra de la titular del Mineduc, Marcela Cubillos.

El documento surge justo luego de que esta semana los socialistas dieran a conocer que están estudiando la posibilidad de presentar un libelo por notable abandono de deberes en contra de la ministra, antes de que la acción hubiese sido socializada con el resto de las bancadas de oposición, lo que generó molestia tanto en el Frente Amplio como en la Democracia Cristiana.

En el texto, al que tuvo acceso La Tercera, la diputada Rojas advierte -pese a compartir una visión crítica de la gestión del Mineduc- que partir por una acusación constitucional podría terminar favoreciendo a Cubillos y convirtiéndose en una acción meramente testimonial. “Un camino que comience por el final no contaría con el respaldo parlamentario necesario y arriesga a constituirse en una intervención testimonial, que termine fortaleciendo el respaldo a la ministra y ratificando su agenda regresiva y autoritaria”, se lee en el documento.

En esa línea, propone, en cambio, llevar adelante una interpelación en contra de la secretaria de Estado asumiendo un proceso de manera articulada con el resto del sector “que la fuerce a responder por los déficit e incumplimientos de su cartera y que, eventualmente, pueda concluir y no comenzar en una acusación constitucional, con el respaldo político y social suficiente para debilitar de manera sustantiva la agenda no educativa del gobierno”.

“Un paso necesario para llegar a esa situación, será reunir en una sola escena todos los flancos abiertos por el Mineduc, considerando incumplimientos, negligencias y decisiones políticas; nos referimos a una interpelación parlamentaria. De este modo, creemos que es posible articular en una misma dirección todas las sensibilidades existentes en la actual oposición”, agrega el texto.

En la misma línea, plantea como desafío “construir un camino que con legitimidad social pueda impugnar de modo efectivo el rol asumido por la titular de la cartera de Educación, superándola como obstáculo del avance de una agenda educacional alternativa a la de la derecha. Esto implica desarmar uno a uno los dispositivos discursivos que hoy sustentan su respaldo por algunas franjas medias, sorteando su esquiva relación con los actores sociales y políticos, que le ha permitido no dar cuenta de su gestión y no acudir de una vez a las herramientas jurídicas más drásticas, que pudieran considerarse agresivas a ojos de la sociedad y que permitan una victimización, lo que podría reforzar su base de apoyo social y política”.

Finalmente, la parlamentaria llama a sus pares de la oposición a “articular una oposición política anclada a la sociedad. Esto en contraposición a una oposición fragmentada, dispersa y ensimismada, que pretende empequeñecer el desafío a la elección de una u otra herramienta parlamentaria y que privilegie la acción particular por sobre la articulación”.

Articulación que, advierte, no puede “tener como único objeto propinar una derrota política y circunstancial al gobierno, sino que construir condiciones para reponer la centralidad de una agenda propiamente educacional”.

La propuesta de Rojas ya ha sido socializada con algunos de sus pares de la Democracia Cristiana (DC) y el Partido Radical (PR), desde donde se habrían mostrado abiertos a priorizar esta alternativa a la que estudia el PS. De llegar a acuerdo, los parlamentarios deben juntar 53 firmas para ingresar la interpelación en la Cámara de Diputados.

La gestión del Mineduc y la irrupción de Cubillos en la CEP

En el documento, además, la presidenta de la Comisión de Educación hace un crítico análisis de la gestión del Mineduc.

“El presente gobierno, a través de la cabeza del Ministerio de Educación, apuesta por una agenda no educacional, de agitación de conflictos y problemas reales, pero desinteresados de aportar con soluciones concretas y cerradas al diálogo con los actores sociales e institucionales involucrados. En este sentido, el rol de la ministra ha sido imposibilitar el diálogo democrático y las soluciones que dicha apertura podría aportar, cuestión que se expresa en la desatención de la educación pública, de la instalación de los servicios locales, en las deficiencias de la infraestructura escolar, en la criminalización de niños, niñas y adolescentes, no ejecución de partidas presupuestarias y otras más también en educación parvularia y terciaria”, detalla el escrito.

Y agrega: “En definitiva, la ministra se ha constituido en un obstáculo a una agenda propiamente educativa y representa más bien todo lo contrario. Con ello, no solo se entorpece el avance de los intereses sociales ligados a la educación, sino que se corroe la política como herramienta capaz de responder efectivamente a las preocupaciones de la sociedad”.

En ese contexto, el documento además relaciona la incapacidad de la oposición para actuar unida con la sorpresiva irrupción de la ministra Cubillos en la última medición de la encuesta CEP, publicada ayer jueves, donde alcanzó un 36% de aprobación.

“A pesar de cierta capacidad de la oposición de cuestionar y poner en tela de juicio lo señalado, y de propinar determinadas derrotas políticas al gobierno -como el rechazo en la comisión de educación de la Cámara de Diputados del mal llamado proyecto de Admisión “Justa”; lo cierto es que ha primado la dispersión y, en este sentido, el gobierno ha podido exhibir una capacidad de recuperación y reinvención. De hecho la encuesta CEP -aunque la desidentificación más general de la sociedad con la política mantiene su curso- pareciera corroborar esta capacidad. En específico, la evaluación de la ministra Marcela Cubillos y su mantención en el gobierno tras el cambio de gabinete dan cuenta de las vigentes fortalezas de la Ministra, que a su vez constituyen debilidades de la oposición”.

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