El jueves pasado, apenas concretó el cambio de gabinete, el Presidente Sebastián Piñera transmitió luego de la ceremonia que quería que sus ahora exministros siguieran colaborando de alguna manera con el gobierno.

Ese día, el Mandatario -tras varias semanas de análisis- removió a Susana Jiménez del Ministerio de Energía; a José Ramón Valente de Economía; a Roberto Ampuero de la Cancillería; y a Emilio Santelices de Salud. Esto, con el objetivo de darle un “nuevo impulso” al Ejecutivo, fortaleciendo áreas que, a su juicio, estaban debilitadas y con problemas de gestión.

Pese a esto, según fuentes del gobierno, el Jefe de Estado ha estado en contacto durante estos días con cada uno de los exsecretarios de Estado, con quienes -dicen- mantiene una buena relación. De hecho, hoy conversó algunos minutos con Ampuero, quien participó de la ceremonia oficial en la que asumió su sucesor, Teodoro Ribera.

En este contexto, el Presidente Piñera los invitó a una comida en su casa, una suerte de cumbre con sus excolaboradores que se realizó anoche, a las 21.00, en su residencia ubicada en Camino La Viña, en el sector de San Damián, Las Condes.

En Palacio afirman que el encuentro es, en primer lugar, para agradecerles por sus labores como ministros y conversar en más detalle la decisión que tomó sobre la salida de cada uno de ellos. Además, según sostienen las mismas fuentes, la idea también es convocarlos oficialmente a seguir colaborando con su gobierno, ya que -agregan- Piñera tiene un plan para cada uno de ellos.

En el Ejecutivo señalan, por ejemplo, que el Mandatario estaría sondeando la opción de que el extitular de Relaciones Exteriores asuma como embajador de Chile en España. Incluso, afirman que ya se le ofreció el cargo y que aún falta que Ampuero acepte.

En el caso de Valente, en tanto, el Mandatario estaría viendo la alternativa de que asuma en un organismo internacional.

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